Cuidemos el medio ambiente. Foto: Tomada de internet
La contaminación del medio ambiente es la presencia de sustancias dañinas a los seres humanos y a los diferentes ecosistemas. Cuando hablamos de recursos como el aire, el agua y el suelo, imprescindibles para la vida, bien debemos pensar qué hacer para que se mantengan libres de impurezas que a la larga afectarán el desarrollo vital de las especies del planeta.
Sin el aire que respiramos no podríamos vivir, tampoco lo harían las plantas ni los animales. El humo que provocan algunos vehículos y otros que se generan en fábricas e industrias tienen malos olores, quitan la visibilidad y pueden producir tos e irritación en los ojos, además de agudizar las infecciones respiratorias.
El hombre está en el deber de cuidar el agua y evitar toda contaminación sobre las fuentes de este preciado líquido. El control que se realice sobre los residuos que se vierten de ellas garantizará su calidad. El agua de los ríos contaminados, que se use en los riegos de los cultivos, daña las frutas y verduras que nos sirven de alimento y por consiguiente ya no puede usarse para beber, cocinar o bañarse porque perjudican la salud de las personas.
En el caso del suelo, la presencia de compuestos químicos hechos por el hombre u otra alteración al ambiente natural, son causas que limitan el desarrollo de los cultivos.
Si bien es verdad que actualmente existen campañas para la protección de los recursos naturales, aún es insuficiente la conciencia que posee la población sobre el tema. Evitemos la contaminación, mantengamos la vida.