Una casa para la orientación a la mujer y la familia

Foto: Tomada de internetFoto: Tomada de internet En cada municipio de nuestro país funciona una casa, que más que una vivienda constituye el espacio idóneo para orientar y atender las inquietudes y necesidades de la población femenina. Creadas en 1990 por iniciativa de la inigualable Vilma Espín Guillois, las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia (COMF) son un lugar de encuentro para trabajar, reflexionar, aprender, compartir, recrear, recibir orientación y ayuda.

Si bien la mujer cubana ocupa un lugar cimero en la sociedad, aún quedan patrones diferenciadores sobre los roles que le corresponden a los diferentes miembros de la familia. Es en este lugar donde encuentran lo necesario para la superación cultural, la orientación sobre temas concernientes a la enseñanza y atención de los hijos en ambos sexos, la contribución al desarrollo personal, jurídico, psicológico, pedagógico y social de las féminas, así como potenciar la responsabilidad de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), sobre todo en el trabajo comunitario que la organización realiza.

Lo importante es que las COMF, desde su fundación, les ha permitido a miles de personas iniciarse o perfeccionarse en diversos oficios a partir de los programas de adiestramiento que se ofrecen para cambiar el rumbo de su vida, ganar en autoestima y valorar la inmensidad de las labores que se realizan en beneficio de la mujer y la familia.

Considero entonces que el reconocimiento a la tarea de las casas de orientación a la mujer y la familia es válido por el papel que realiza la FMC en el trabajo educativo y preventivo, con un enfoque científico que responde a las motivaciones e intereses de nuestras mujeres.


Del Municipio

Culturales

Deportivas

Provinciales