Foto: Tomada de Internet
El aniversario 57 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), resulta espacio obligado para el comentario enaltecedor, el cual relaciona a las féminas con una excelente presencia y protagonismo en la obra de la Revolución.
Cuando se hable de la mujer cubana, no podemos ceñirnos solamente a su papel de madre, esposa o ama de casa. Ella va más allá de esas tareas, las que asume con decoro, sencillez, amor, sacrificio y ternura.
La mujer cubana, desde el triunfo revolucionario de 1959 y gracias al apoyo incondicional del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y Vilma Espín Guillois, eterna presidenta de las flores de nuestro país, se vio defendida y representada.
Atrás quedó la omnipotencia de los esposos, el bajo nivel cultural, la discriminación para el trabajo, la prostitución y los bajos porcientos de representatividad en asuntos políticos.
Hoy a 57 años de creada la Federación de Mujeres Cubanas, se hace presente el pensamiento martiano cuando escribió: “Sin sonrisa de mujer, no hay gloria completa de hombre”.
Y es precisamente una gloria contar con la mujer en todos los frentes de la sociedad. Nuestras mujeres se hacen sentir con fuerza en la ciencia, el deporte, la cultura, la defensa de la patria, la educación y la salud pública.
En la Constitución de la República de Cuba reza muy claro en los Artículos 41 y 42 la igualdad de derechos entre mujeres y hombres y se penaliza cualquier discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas. Eso es Revolución.
Nuestro país desempeña un papel de vanguardia en la defensa de los derechos constitucionales de la mujer. Por tal motivo fue el primero a nivel mundial en firmar la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y el segundo en ratificarla.
Las mujeres merecen todo nuestro respeto. Su presencia inspira, reconforta, anima. No importa la misión que se les asigne, tampoco si enfrentan desafíos o adversidades. La mujer cubana está hecha con el temple de Mariana, Celia, Aideé y Vilma. Por esa y otras razones es que cada día, regalan una lección de amor y ternura, desde todos los frentes. Al menos esa es mi opinión.
Para orgullo de nuestra Isla, la presencia de la mujer en el Parlamento Cubano se ha incrementado durante los últimos años. El periodista Carlos Enrique Rodríguez Gonzáles nos ofrece el testimonio de dos féminas, miembros de la Asamblea Municipal del Poder Popular en San Antonio de los Baños.

