Foto: Tomada de Internet
Es de conocimiento público el peligro que representa el consumo de drogas. Sabemos que ellas provocan en los consumidores cambios físicos y psicológicos. Para el desarrollo saludable de una persona muchos son los riesgos que ocasionan estas sustancias, de ahí que las llamadas drogas terapéuticas deben administrarse siempre de la manera adecuada y usarse únicamente bajo prescripción médica.
Se trata de una enfermedad difícil de aceptar y de la que muchas personas no llegan a recuperarse jamás. Nadie puede presumir que se encuentra a salvo de la toxicomanía. No existe una forma segura de usar drogas ilegales ni siquiera cuando se usan sólo de manera esporádica.
La realidad es que las drogas constituyen un enorme problema cuya gravedad se está poniendo cada vez más de manifiesto. Se considera que son millones las personas que en todo el mundo están haciendo un uso indebido de toda clase de sustancias ilegales. Esas personas están dañando su salud y su bienestar al poner en peligro la responsabilidad de llevar una vida sana y productiva.
El uso indebido de las drogas se ha intensificado de forma dramática en los últimos años y ha involucrado en su mayor parte a la juventud. Considero entonces que la prevención y el conocimiento de las consecuencias de estas sustancias son de vital importancia para el desarrollo de una vida digna sin adicciones, que para nada traen beneficios.