Fidel Castro en la niñez. Foto: Tomada de internet.
El niño Fidel Castro inició sus estudios como oyente en la escuela pública del batey donde vivía, a la edad de 4 años. Su memoria grababa de un modo apresurado e imborrable los nuevos conocimientos. Siempre fue travieso, audaz y muy inteligente, ansiaba saberlo todo.
Fidel estudió en el Colegio Hermanos La Salle. Le interesaba el deporte, el mar, la naturaleza y el aprendizaje de las diversas asignaturas. Un hecho pondría en la cuerda floja la continuidad de los estudios, fue al protestar ante el abuso del inspector del centro. Para ese entonces Ramón, el mayor de ellos, tenía alma de santo, Raúl estaría en primer grado con 6 años y Fidel se declaraba culpable.
Deciden castigarlos y no enviarlos a ninguna escuela. El primero estaba feliz porque prefería montarse en los camiones y tractores, el segundo carecía de opinión por la corta edad y él consideraba injusta la medida, además de sentirse agredido y humillado. Pero, ¿querría Fidel quedarse sin estudiar?
Cuando Fidel supo la decisión de sus padres dijo que no quería quedarse sin estudiar, en un acto de rebeldía. Más tarde matriculó en el Colegio Dolores. Allí también cursó el bachillerato, así como en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba. Terminó sus estudios en el colegio de Belén, en La Habana.
Don Ángel, en algún momento, pensó que Ramón sería su sustituto en la administración de la hacienda; Raúl, el economista y Fidel, el abogado defensor de los intereses. Al parecer estaba en lo cierto.

