Domingo Lence Novo, natural de Matanzas, quien obtuvo el grado de Comandante en el Ejército Libertador, vivió gran parte de su vida en el pueblo de Alquízar. En San Antonio de los Baños fue profesor fundador de la Escuela Primaria Superior y luego su director. Se opuso al régimen machadista por lo que se relaciona con Julio Pérez, principal dirigente revolucionario del Ariguanabo. Una acción que puso fin a su vida fue la ocurrida en agosto de 1931.
Los revolucionarios masacrados en El Corojal pretendían unirse al contingente armado del general mambí Francisco Peraza, en Pinar del Río. No encontraron el apoyo esperado de los lugareños, y luego de la delación de un mal cubano, Leonardo Donate Montero, a quien apodaban El Sordo, fueron hechos prisioneros y luego los asesinan. El Teniente del ejército Enrique Díaz Díaz, nativo de San Antonio y destacado en Artemisa, fue el responsable de tal hecho. Esta acción se conoce como la Masacre del Corojal. Pese a lo efímero del alzamiento y de su triste resultado, otros artemiseños se encargaron de no arriar banderas en los años revolucionarios de la década del 30.
Los familiares de los jóvenes masacrados en El Corojal no pudieron recoger los cuerpos e inhumarlos. Fueron sepultados en el lugar del crimen. El asesino fue ajusticiado con un paquete bomba el 21 de mayo de 1932. A la caída de la tiranía, los restos de la mayoría de los Mártires del Corojal fueron inhumados en el Cementerio de Güira de Melena, donde se levantó un panteón a su memoria. La escuela primaria superior de San Antonio de los Baños, después secundaria básica y actualmente escuela primaria, lleva el nombre de Domingo Lence. En Alquízar se levanta un busto de este destacado patriota, educador y mártir revolucionario.


