Los Joven Club de Computación una opción ideal. Foto: Tomada de internet.La vida es mucho más que ingerir sustancias para supuestamente sentirnos muy bien. Las manos que nos dan su apoyo, un libro para leer, sentarnos entre amigos -los que valen la pena quiero decir- y compartir momentos agradables lejos de las drogas vale muchos más que aquello que nos hace evadir la realidad, esa que sólo usted y nosotros podemos convertirla en algo mejor.
Históricamente Cuba es una Isla, a los ojos de los vecinos del Norte, con posibilidades mayores para el tráfico de drogas, asunto que el país sabe enfrentar con la ayuda del pueblo, los guardafronteras y el destacamento Mirando al Mar. Sin embargo, no hay que ir tan lejos para batallar contra la droga.
En la Villa del Ariguanabo se puede luchar también. Las organizaciones, sectores y la propia familia deben fusionarse en esta batalla, que no es nada fácil si nos percatamos de que la población joven es la de mayor riesgo.
¿Se ha preguntado usted que beben sus hijos en las fiestas? Si fuman antes de los 17 años, ¿dónde y con quiénes aprendieron, teniendo en cuenta que en su casa no se fuma? El tema no es invadir constantemente el espacio de ellos pues merecen respeto, sino las condiciones en que llegan a casa muchos de estos jóvenes; más que embriagados, bajo los efectos de la droga.
Quizás usted ha sido testigo o víctima, y sepa que existe un programa social que les puede brindar toda la ayuda necesaria. San Antonio de los Baños, como el resto del país, cuenta con un área de salud que atiende estos casos. En entrevista con una de las psiquiatras, me refería que sí existen abundantes casos de drogadicción, pero los pcientes no asisten al tratamiento. Nuestro país pone el empeño en el enfrentamiento a las drogas, sustancias que atentan contra la vida del que las consume y dañan a la familia.