A los niños: todo el amor del mundo

Con amor educamos. Foto: Tomada de internet.Con amor educamos. Foto: Tomada de internet. Los niños tienen derecho a ser felices. Esta frase la escuchamos durante nuestra vida en muchas ocasiones, pero realmente existen padres que no le prestan la debida atención, ni se preocupan por sus hijos. Este dilema es muy frecuente en el caso de los niños cuyos padres se han divorciado. Los niños no piden nacer, son los padres quienes deciden formar a estas personitas que luego crecerán y tendrán su propia familia.

Los niños tienen derecho a la educación, a una correcta alimentación, cuidados médicos, también debemos escuchar sus inquietudes, sus necesidades y brindarles todo el amor del mundo, ellos lo necesitan. Hay padres, desafortunadamente una importante mayoría, quienes consideran que con proporcionarles a los muchachos las comodidades materiales, ya son excelentes padres y con eso basta. Me remito a la canción de Franco de Vita: No basta, porque cuando quiso hablarte de sexo, se te subieron los colores al rostro, y te fuiste, no basta con comprarle curiosos objetos, cuando lo que necesita es afecto, aprender a dar valor a las cosas, porque tú, no le serás eterno.

Esta manera de actuar de algunos progenitores causa en los niños sentimientos de frustración, pues al no atenderlos afectivamente, piensan que no los quieren, sufren y cargan estas emociones que les dejarán profundas huellas durante toda su existencia.

Apoyarlos, cualquiera que sea la situación en la que se hayan involucrado, requerirlos de manera firme, pero cariñosa, sin imposiciones, y hacerles ver que están equivocados, son formas de proceder que les ayudarán a comprender la vida y a vivirla con amor, ese también es su derecho.

Este domingo celebramos en nuestro país el Día de los Niños, ellos son nuestra esperanza, por ello merecen todo el amor del mundo.