Braudilio Vinent. Foto: Tomada de internet.
Todavía se menciona su nombre y el arte del pitcheo le hace reverencia. Nadie como él para propinar el ponche necesario en el momento preciso. Nadie con la serenidad y el estilo propio que mantuvo en su brillante carrera deportiva. Hoy está de cumpleaños uno de los lanzadores más completos del béisbol amateur en el mundo. Veinte Series Nacionales le vieron vestir las franelas de Mineros y Orientales. A ritmo de “congas” dominaba a sus contrarios y era casi imbatible en cada salida al diamante.
Lanzó 477 juegos con 221 victorias y 167 derrotas, ponchó a 2134 contrarios y su promedio de carreras limpias fue de 2.42. En la serie de 1972 ganó diecinueve partidos para un record y en Series Selectivas ganó 71 partidos y perdió 58, con un promedio de limpias de 2.97. En la arena internacional dejó una estela de simpatías entre sus oponentes por la caballerosidad con que asumía el montículo, también por el coraje con que lanzaba y la confianza en sí mismo para salir de los momentos difíciles del juego.
Braudilio Vinent militó en seis Series Mundiales con 14 victorias y solo una derrota para promedio de limpias de 1.83. Asimismo, en cuatro Juegos Panamericanos dejó record personal de 9 victorias sin fracasos y trabajó para 2.06. También participó en cuatro Centroamericanos con 5 éxitos y 1 derrota para 2.89 carreras limpias por juegos. Las Copas Intercontinentales también lo vieron brillar. Trabajó para 3.26 y ganó 7 partidos con 4 derrotas. Seis veces enfrentó a Estados Unidos, en distintos eventos internacionales y salió airoso.
Toda esta trayectoria le permitió recibir la distinción Mártires de Barbados, el Mérito Deportivo y la Orden Julio Antonio Mella. Además en dos mil 14 fue elegido junto a nueve peloteros más para ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Cubano. Este santiaguero nacido en Sabanilla en 1947 cumple hoy setenta años y es considerado categóricamente, como el mejor exponente del pitcheo cubano durante el período revolucionario e incluso, muchos lo califican como el mejor de todos los tiempos.