Derecho a tener derechos

Pioneros-galería-Eduardo-Abela-Luis-Alberto-DH-derechos-niños-educación El derecho a la educación. Foto: Luis Alberto DH /RA Después del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 la infancia cubana vive un contexto muy diferente al de desigualdad y desventajas que sufren miles de niños y niñas en el mundo. La adopción de las medidas necesarias para garantizar a los infantes el cumplimiento de sus derechos en todos los sectores, constituyen la premisa esencial llevada a cabo desde los primeros años de la Revolución.

Cuba ha firmado y ratificado importantes convenios y acuerdos internacionales a favor de la infancia; el más importante de ellos es la Convención sobre los Derechos del Niño, en enero de 1990 y lo ratificó, es decir, se comprometió a cumplirla en el año 1991. Hay un gran número de medidas judiciales y administrativas relacionadas con la maternidad, la paternidad y la atención a la infancia. Entre estos se encuentran el Código de la Niñez y la Juventud, el Código de Familia, Código Civil y el Código Penal.

La educación en Cuba es gratuita, según plantea el artículo 51 de la Constitución de la República de Cuba,  y obligatoria hasta los 15 años de edad. Una vez concluidos los estudios correspondientes a la enseñanza media, los adolescentes y jóvenes tienen la posibilidad real de continuar estudios en la enseñanza media superior y con posterioridad, ingresar a la universidad.

Un importante hecho es el programa de transformaciones de la Educación Primaria donde se dotó a las escuelas  de medios como televisores, equipos de video y computadoras y la existencia del Programa Editorial Libertad, que contiene ejemplares de diccionarios, enciclopedias y obras de la literatura universal que están en las bibliotecas escolares.  

Que decir de la salud pública, una de las mayores conquistas de la Revolución, encaminada a elevar la salud y el bienestar de las familias. Hoy, los niños cubanos reciben 10 vacunas que los protege contra 13 enfermedades prevenibles. Estos servicios se garantizan en hospitales pediátricos y maternos infantiles, clínicas estomatológicas, hogares maternos y las unidades de salud que prestan servicios especializados para los niños y embarazadas.  

La seguridad y la asistencia social protegen de manera especial a las niñas y niños. El Estado asegura el funcionamiento de actividades artísticas y culturales cuya misión principal está dirigida a la promoción de la cultura en la niñez. Los recursos para bibliotecas, los canales educativos, la feria internacional del libro, los parques zoológicos, acuarios y jardines botánicos, museos y demás manifestaciones culturales son ejemplo de ellas. La práctica masiva y sistemática del deporte, así como la preparación en escuelas deportivas y la participación en competencias juveniles y otras actividades,  acercan a los niños a esta garantía desde las primeras edades.

Entonces cabe decir que la vida de los niños tuvo un antes y un después. La Revolución triunfante cambió el destino de esas personitas que merecen todo el amor del mundo, que viven sus edades de oro.  Conozcamos sus derechos y hagámoslos cumplir.