Sobre la esclavitud en San Antonio de los Baños

Foto: Tomada de internet.Foto: Tomada de internet. Desde el año 1502 comenzaron a traer negros de África para esclavizarlos y sustituir a los aborígenes que morían en minas y haciendas. Expresó Martí que: ''La esclavitud de los hombres es la gran pena del mundo''. Sobre esta triste página de la historia de Cuba y su influencia en el Ariguanabo conoceremos hoy.

Los esclavos eran sometidos a una cruel explotación y maltratos, por eso se rebelaban y huían al monte convirtiéndose en cimarrones, jíbaros o mambises. Allí vivían en libertad en sitios llamados palenques. Una de las primeras rebeliones ocurrió en el año 1533 en Minas de Jobabo en Bayamo. Así se desarrollaron otras en diferentes zonas del país como El Cobre, en 1677, en 1812 en Guanabo bajo la dirección del negro libre Carlos Aponte y en 1843 en Matanzas.

En el Ariguanabo existían pequeñas dotaciones de esclavos que se dedicaban fundamentalmente al cultivo del café. El maltrato de los mayorales provocó la ocurrencia de fugas, aunque no abundaron los palenques, por razones geográficas. Un ejemplo es el asesinato en el garrote de la esclava María Dolores Trinidad, que ocurrió en junio de 1832. Quienes huían tenían que unirse a los apalencados pinareños.

Por tal motivo fue escasa la participación en las distintas conspiraciones que abarcaron todo el país. Los negros libres Francisco González Galano, Juan Brañas y Desiderio Malagamba, participaron en la conspiración de Aponte y fueron los agentes en Alquízar y San Antonio. Todo aquel proceso, que frustró la insurrección, aumentó el temor de los dueños de esclavos a un levantamiento victorioso, lo que los hizo reaccionar en el sentido de una mayor vigilancia y un aislamiento más riguroso entre las dotaciones.


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