Cuba no renunciará a su independencia.
Después del discurso, vuelvo al camino con la adarga al brazo. Vuelvo al espacio que me corresponde como periodista revolucionario, para desafiar con verbo firme y seguro, el reciente discurso pronunciado por el actual Presidente de los Estados Unidos, señor Donald Trump.
En contra de nuestra Patria se declara la nueva política hacia la Isla. Alocución con espacio en la jauría de Miami. Allí, montó su “show” el adinerado conductor de los destinos de Estados Unidos. El que mostró su sonrisa irónica como “dueño del mundo”. Altanero, prepotente, acusador, desmemoriado e indigno se mostró Donald Trump, presidente que pretende cambiar los destinos de Cuba.
¿Quiénes le hicieron el juego? El congresista Mario Diaz-Balart, Marcos Rubio, el gobernador Rick Scott y el vicepresidente Mike Pence. Allí también estaban los “héroes” marines de Playa Girón y otros títeres adinerados de turno.
¡Permiso, señor Trump! Después de su discurso, le recuerdo que usted olvidó decir muchas cosas. Olvidó por ejemplo, que Cuba es libre y soberana, gracias a sus propias conquistas y al pueblo que las defiende. Olvidó agregar que la “Operación Peter Pan” fue un episodio terrible y desgarrador para las familias cubanas.
¿Por qué no dijo que sus “valientes” asaltantes a Playa Girón, fueron cambiados por compotas y derrotados en menos de 72 horas? ¿Por qué no habló del pueblo cubano defensor de la soberanía alcanzada frente al régimen opositor de Gerardo Machado y Fulgencio Batista?.
Lamento decirle, señor presidente, que su “desmemoriado” cerebro olvidó reseñar que la propia ciudad de Miami, colmada de cubanos, tuvo el 63 por ciento de votos en contra en su bochornosa carrera presidencial.
Después de Donald Trump como presidente, casi el ciento por ciento de los nacidos en el verde caimán, residentes en Estados Unidos, se oponen a su retrograda política, la que incluye múltiples restricciones, entre ellas, los viajes a Cuba y los negocios de empresas norteamericanas en nuestro país.
¡Señor Trump! Cuba es libre de elegir su propio destino. Es correcta en la política exterior y se abre al diálogo ameno y cordial, con el gobierno de Estados Unidos. ¡Jamás! sépalo bien señor Trump, Cuba permitirá imposiciones. Su discurso no asusta. La historia está ahí. Nos acompaña, anima y representa.
El pueblo cubano no olvida la Enmienda Platt, la crisis de Octubre, Girón, las violaciones del espacio aéreo por los llamados Hermanos al rescate y las tantas y tantas acciones financiadas por la CIA para crear el terrorismo y el miedo en la población.
No es tiempo de repasar lo que ya sabemos. Es tiempo de echar atrás los métodos coercitivos del pasado, las medidas de recrudecimiento del bloqueo impuestas desde febrero de 1962. Esas que solo provocan daños y privaciones al pueblo cubano. Después del discurso, solo puedo decir como tantos otros cubanos ¡Se equivoca, señor Trump!.