No hay binomio entre adolescencia y embarazo

Image10620 La adolescencia es un período del desarrollo biológico, psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Su rango de duración varía según las diferentes fuentes y opiniones médicas, científicas y psicológicas. Su inicio se enmarca generalmente entre los 10 y 12 años y su finalización a los 19 ó 24 años.

No es menos cierto que es una etapa difícil para los padres, la familia y hasta para los propios adolescentes, pues ellos descubren su propia identidad psicológica y sexual; así como la de autonomía individual. En la adolescencia temprana y para ambos sexos, no se manifiestan grandes desarrollos de los caracteres sexuales secundarios, pero suceden cambios hormonales a nivel de la hipófisis, como el aumento en la concentración de gonadotropinas (hormona folículoestimulante) y de esteroides sexuales.

Es el período donde se desarrollan las trompas de Falopio, la vagina y donde las células aumentan su contenido de glucógeno. Es evidente que en esta etapa el organismo femenino no está preparado para la llegada de un embarazo, por esta razón es muy riesgoso en este momento de la vida. La actividad sexual hay que enfrentarla con responsabilidad a la edad que se asuma. El embarazo en la adolescencia es un riesgo para la vida de la mamá y el bebé.

Es una ruptura del desarrollo físico y psicológico de la menor, pues debe asumir un rol  al cual no está preparada. En San Antonio de los Baños se incrementó significativamente esta problemática. La comunicación con nuestros hijos en esta etapa de la vida es fundamental, la mayoría de las veces caen en estas situaciones por desconocimiento. La familia es el eslabón fundamental en esta batalla. Ella debe conquistar la confianza para que todas las dudas sean analizadas porque el embarazo en la adolescencia no solo desvía el curso de la vida del adolescente, sino de ese bebé que se abre paso a la vida.