Maceo y Che en nuestros niños

El CHE. Foto: Tomada de internetEl CHE. Foto: Tomada de internet La vida y obra del Mayor General Antonio Maceo Grajales y el Comandante Ernesto Guevara de la Serna, son evocadas cada año durante las galas político culturales, que celebran los natalicios del Titán de Bronce y  del Guerrillero Heroico, siempre el 14 de junio.

Los pioneros cubanos los tienen bien presente, pues es ese día el escogido para ascender a la organización José Martí. La grandeza humana de ambos hombres de ideas y acción, merecen estar presentes por su fidelidad a los principios y el amor a la digna causa por la cual entregaron sus vidas. Fomentar en las escuelas, en la familia los altos valores de estas figuras los convierte en paradigmas para el presente y el futuro.

El mayor tributo a Maceo y el Che resulta ser la presencia de su espíritu en el accionar cotidiano de cada cubano, es ser consecuente con el mo¬delo de revolucionarios que en sus respectivas épocas fueron, entregarnos co¬mo ellos al cumplimiento estricto del deber, a la defensa de la Revolución y el Socialismo.

Maceo con la Protesta de Baraguá, afirmó, llegó a su cumbre el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo, y las banderas de la Patria y de la verdadera revolución, con independencia y justicia social, fueron colocadas en su sitial más alto. El Che como no podía ser de otra manera, su presencia en Cuba dejó una huella remarcable. Impactó en varias generaciones de personas en el mundo, y de cierta forma sigue presente en los ámbitos políticos y culturales.

Su imagen aparece en sitios públicos, medios de transporte, camisetas, gorras, en las pancartas de muchas organizaciones sociales.

Nuestros niños reafirman su legado su pensamiento y su continuidad en cada tarea que realizan en cada hora de estudio, su solidaridad se evidencia cuando comparten la merienda, prestan un lápiz o una goma de borrar, y el puño de hierro siempre está presente cuando su canto se levanta contra el enemigo al recordar a todos los héroes y la sangre derramada para que todos tuviéramos acceso a los derechos humanos. Nuestros niños y lo digo así son el más firme y fiel legado de Maceo y del Che.