Memorias en el Río San Juan (+Fotos)

Río San Juan. Foto: Radio AriguanaboRío San Juan. Foto: Carlos E. Rodríguez /RA El sitio no podía ser mejor para estas memorias. La reserva de la biósfera artemiseña abría los brazos a radialistas, realizadores de televisión y colegas de la prensa escrita, para disfrutar de una jornada inolvidable.

“Las Terrazas” fue el lugar escogido para el jolgorio. No era precisamente el de Polo Montañez. Cantor artemiseño que dejó su impronta, entre el lomerío, los sinsontes, la niebla de los amaneceres y el olor a tabaco y vega de su natal Candelaria.

Era el jolgorio de los premiados en la segunda edición del Festival de la Radio, la Televisión y la Prensa Escrita en Artemisa. Allí estaba la “tropa” de Radio Ariguanabo. La que marca diferencias desde siempre. Auténtica, alegre, costumbrista, creadora de su propia historia.

Llegamos en nuestra “Aspirina”, nuevo modelo de transporte urbano. Artefacto que nos movió loma arriba y loma abajo, entre risas, chistes, gritos y canciones. También algún que otro cerdito o gallina asustada. Creció entonces la ansiedad por ver el Río San Juan.

Todos quedamos cautivados por la belleza del ecosistema. Allí, entre palmas, copeyes, curujey, ceibas, y fotos para el recuerdo, tocamos la media mañana.

Podía nacer una crónica, un reportaje, un testimonio… nacer también la nostalgia que nos envolvió al dejar el bello paraje. ¡Todos felices! Jorge Luis Lazo, el director, se mostró tal y como es. Sencillo, jaranero, compartidor, convencido de saber que su tropa es gigante. Igual a las lomas del lugar.

Colectivo de Radio Ariguanabo. Foto: Carlos E. RodríguezColectivo de Radio Ariguanabo. Foto: Carlos E. Rodríguez /RA Uchy, Dayamí, María Elena y Vilma, dejaron la jefatura y vivieron emociones diferentes. La primera, inmersa en la corriente del manso Río San Juan, se dejó abrazar, una y otra vez, por su cascada. Las otras tres, desde los rústicos asientos de piedra, mitigaron la sed, con la  malta, el refresco y la fría cerveza. Lo mismo que Yusi, Martha, Dagnel, María Esther, Héctor, Hernán, Maydel, Manolito, Luis Alberto, Arletis y Frank.

Otros, no faltaron a la fiesta en el cálido y caudaloso río. Hirely, Giovani, Claudia, María Elena, Yojan, Aníbal, Yoan, Yoennis y Susej, nadaron, zambulleron sus cuerpos en la profundidad y caminaron descalzos sobre las lonjas de piedra que adornan el Río San Juan.

Este cronista sintió orgullo de sus amigos de la radio. La familia grande que a diario sostiene. Esbozó sonrisas y dejó escapar alguna que otra carcajada, después de las ocurrencias de su amigo Aníbal.

Fotos y recuerdos quedan entonces para vivir y contar. Estas, mis memorias de un día, en el Río San Juan, acompañaron el sabroso cerdo asado, la ensalada y el postre en el almuerzo de cierre.

¡Adiós al Río San Juan! Dicen los que mojaron sus cuerpos en él. Los que no, agradecen la brisa bajo los árboles del entorno. ¡Gracias, Radio Ariguanabo! Decimos todos. Eternos enamorados del sonido hecho imagen.

Los ariguanabenses disfrutan del río. Foto: Carlos E. Rodríguez /RALos ariguanabenses disfrutan del río. Foto: Carlos E. Rodríguez


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