Mujer de radio

Maydel conversa con una de sus locutoras. Foto: Luis Alberto DHMaydel conversa con una de sus locutoras. Foto: Luis Alberto DH /RA La crónica que hoy escribo la debía hace tiempo. Quien la inspira es una mujer de radio. Nació con el ángel del arte ceñido en el alma y la radio le premia su talento.

Sencilla, callada, de sonrisa alegre y plática jovial, esta mujer representa la entrega, el amor, la disposición y el deseo de reflejar tras las ondas sonoras del éter, la realidad cultural, infantil, histórica y testimonial de los mortales que dejaron y dejan su impronta en su paso por la vida.

Esta mujer de radio sabe imponerse a “los palos” que le da la vida. Se levanta de sus propios dolores y ensalza su creatividad con un testimonio, un programa histórico, un cuento en adaptación radial o la diaria revista cultural “Punto de Encuentro”.

Sentimiento, sacrificio, pasión, adjetivos que caracterizan a esta colega. Ella no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber. Es martiana y amiga de sus amigos. Llega temprano a la redacción. Unas veces sofocada por los trajines hogareños, otras con las “pilas” cargadas y los deseos de hacer.

Ahora la radio y su Festival Provincial la colmaron como reina absoluta. Dos Grandes Premios y el Gran Premio del evento, además de premios en dirección y guión, califican su esmerado gusto por la estética radial.

¡Gracias, Maydel Rodríguez! Tienes el mismo honor de tus hombres, esos que ahora te regalaron los Grandes Premios a manera de testimonio. ¡Felicidades colega! No digo más, porque a mí, a mí se me agotan las palabras ante la grandeza de su obra.