Cuando el honor se llama Ernesto

Ernesto Pérez Estrada. Foto: Radio AriguanaboErnesto Pérez Estrada. Foto: Carlos E. Rodríguez /RA Cuando el honor se llama Ernesto, escribo esta crónica. Nació acompañada de la confianza que inspira este capitán de las filas del Ministerio del Interior.
 
Un mortal nacido el 6 de enero de 1975 en Santiago de Cuba, tierra heroica y hospitalaria. De ahí, surge su apego a la Revolución y la historia, la que admira por sus próceres.

No sabía de su existencia. Tampoco fui en su búsqueda. Tenía claro un objetivo para este día: Homenajear desde esta página a un oficial del Ministerio del Interior. Hoy seis de junio, fecha en que fueron creadas esas fuerzas.
 
Integridad, lealtad e incondicionalidad a la tarea asignada, le dieron la posibilidad de entrar en el Ministerio del Interior, algo que agradece al oficial retirado Frank Valdemira, quien le inculcó el amor por esta profesión que ejerce. Ernesto cursó estudios por tres años en el Instituto Superior de Contrainteligencia en la capital cubana y salió graduado como oficial.
 
Conocer a Ernesto Pérez Estrada fue un privilegio. Estrecharle la diestra en jornada de aniversario, hizo posible encontrar las fibras de modestia, sencillez, humildad, disciplina y respeto que caracterizan a este hombre de verde olivo.
 
Desde su oficina, descubrí en el capitán Ernesto a un hombre honesto, jovial, conversador, diáfano en su diálogo y certero. Para él la familia y el honor de servir a la patria, conquistan el primer lugar en su vida.
 
Su núcleo familiar es de procedencia humilde, obrera, revolucionaria. Su cargo en el MININT, le ocupa gran parte del tiempo, pero Ernesto, también encuentra espacio para su esposa y tres hijos. Así es este oficial que atiende la esfera agroalimentaria de la provincia Artemisa, desde las honrosas filas del Ministerio del Interior.
 
Ernesto sabe de las madrugadas frías en el campo, mientras dejaba el sudor en el surco. Tenía entonces dieciséis años cuando llegó a La Habana, rompiendo monte y ciudad en busca de un oficio. Conoce además el aroma a tabaco que desprenden las vegas artemiseñas de la Empresa Lázaro Peña, y de las responsabilidades como oficial operativo en un Consejo Popular. También el significado de ser el jefe del territorio que abarca los municipios de Alquízar, Güira de Melena y San Antonio de los Baños.
 
El Ministerio del Interior tiene muchos Ernestos. En estos oficiales descansa la tranquilidad ciudadana y el respeto a los valores del hombre en una sociedad socialista. ¡Esta es su crónica, Ernesto Pérez Estrada!. Tómela como regalo de aniversario en el intenso bregar por la senda del honor, pues como afirmara José Martí: “El hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.