Canto a la vida

Foto: Carlos E. RodríguezFoto: Carlos E. Rodríguez /RA El sexto mes del año propone un canto a la vida. El quinto día de su almanaque, nos invita a la reflexión, oxigena el espíritu de vida y convoca a la sostenibilidad de un planeta más sano.
 
La Asamblea General de Naciones Unidas, en la resolución del 15 de diciembre de 1972, acordó celebrar desde 1973 el 5 de junio de cada año, como el Día Mundial del Medio Ambiente, fecha con la que se dio inicio a la Conferencia de Estocolmo en 1972.

El Día Mundial del Medio Ambiente, es una jornada en la cual se realizan múltiples actividades: concentraciones en calles, conciertos ecológicos, ensayos y competencias de afiches en centros estudiantiles de todos los niveles, plantaciones de árboles, campañas de reciclaje y de limpieza, entre otras.
 
Es, además, un suceso multimedial que lleva a los periodistas a escribir y a hacer reportajes críticos acerca del ambiente, así como documentales televisivos, exhibiciones fotográficas, eventos intelectuales entre los que destacan seminarios, mesas redondas y conferencias, todos en busca de salvar la biosfera.
 
En muchos países esta celebración es una oportunidad de firmar o ratificar convenios internacionales, además de establecer estructuras gubernamentales permanentes relacionadas con el manejo ambiental y la planificación económica.
 
En San Antonio de los Baños, el Día Mundial del Medio Ambiente, representa un verdadero canto a la vida. En la cuna del científico e investigador Giraldo Alayón, funciona el Club Amigos del Río.
 
Este grupo de amantes a la naturaleza, tienen como objetivo final, salvar de una vez y por todas, al accidente fluvial que identifica y regala el gentilicio, a los nacidos en este espacio de patria que nombran Ariguanabo. Nos referimos al río.
 
También desde la infancia se hace camino al andar. Los niños que integran el Círculo de Interés Ecológico “Guardianes de la Naturaleza”, laboran en el Bosque Martiano del Ariguanabo, en la siembra de diferentes árboles maderables y frutales   que oxigenan el espacio ecológico e histórico de nuestra Villa del Humor.
 
¿Y de las malas conductas? ¿Esas también proliferan en San Antonio de los Baños? Sí, es una realidad que debemos admitir y contrarrestar. Tirar un papel en la avenida después de ingerir alimentos, botar desechos sólidos a la calle mientras llueve, contaminar la atmósfera con el humo que desprenden las chimeneas de las industrias y no contribuir con el saneamiento de patios y solares yermos, es también indisciplina social que no ayuda a la salud del medio ambiente.
 
No es necesario un cinco de junio para llamar a la conciencia popular. Es necesario salvar la capa de ozono y contribuir a sanar el medio ambiente. Esa es tarea de todos los que habitamos este planeta. Los que mañana recibiremos el agradecimiento de otras generaciones por entregarles un mundo mejor. Una casa grande sin manchas ni asperezas. Esa casa es nuestro planeta. ¡Cuidémoslo!

 

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