Texto y Fotos: Luis Alberto DH
Foto analógica del río Ariguanabo.
Hace solo unos días el destacado escritor Bernabé Domínguez, me llamó e invitó a visitarlo. El también increíble cineasta quería que acudiese junto a mi esposa -ariguanabense nata- para ver unas imágenes inéditas y muy interesantes del río Ariguanabo en 35mm, cintas que encontró entre sus archivos, su objetivo final era que yo las editara y las compartiera con ustedes. Así que, eso hice.
El pasado domingo llegamos a su casona del Vedado, cuando pasamos al salón, este estaba tomado por el sonido del proyector y la arrugada e inmensa sábana blanca donde se mostraban los dos primeros planos del video que les presento a continuación*.
Las imágenes en colores las tomé esta semana para ofrecer una panorámica de lo que es y significa este río. Un poco para llamar la atención de los peligros que corre y corremos quienes vivimos hoy en San Antonio de los Baños y de lo que hoy no está disponible para las nuevas generaciones.
¿Qué imágenes ya no ven los jóvenes de este pueblo?
Paisaje Río Ariguanabo. Foto: Luis Alberto DH
María Gorrín me cuenta que en sus más de 90 años de vida en esta Villa, nunca había visto el río en tan malas condiciones. “Más que eso, jamás pensé que el Ariguanabo podría sufrir tanto la indolencia de sus pobladores, como la paralización de las autoridades en este sentido”. A estas alturas ella confiesa haber vivido parte de los grandes momentos del río, “ahora me preocupan mis bisnietos, ellos no podrán bañarse nunca allí, ni disfrutar de los bellos paisajes que nosotros pudimos ver”, dice angustiada.
Para Jorge Rodríguez la panorámica no es muy distinta, “me recuerdo nadando junto a Fiallo, ese tipo fue medallista cubano de natación en eventos internacionales, pero aprendió y se formó en estas aguas, ¡claro cuando eran cristalinas! Ahora ¿dime tú si podemos aspirar a eso?”. Este hombre mira el pobre caudal y lamenta no poder venir los sábados a pescar a las márgenes de este afluente, a la vez que extraña la alegría de esta localidad cuando el río era protagonista. “Al menos me tocó algo, los perjudicados son ustedes, los jóvenes. Porque a lo de no poder disfrutar del río, tienen que sumarle las causas de vivir cerca de él en las condiciones que está”.
Osvaldo Herrera desciende de la camioneta en el puente de la Avenida 41, mira el pequeño hilo de agua que pasa bajo sus pies y suspira. “Estudiaba en la URSS y no había día en que no recordara los chapuzones e imaginara volver a mi pueblo para bañarme en el río, luego traer a mis hijos, algo que hice algunas veces. Ahora veo lo que queda y solo puedo recordar los chapuzones, hoy no puedo pensar en bañarme nunca más en él, ni traer a mi nieta. Ella es de la generación que no conocerá ni disfrutará del río”. Consternado me dice que una de las cosas que no se disfrutan ya, es el placer y el orgullo de vivir en un municipio que tuvo el privilegio de contar con el Ariguanabo.
Puente de La Quintica. Foto: Luis Alberto DH /RA
¿Nostalgia o desesperanza?
“Un poco de ambas” contesta María, “pocos son los ariguanabenses que creen posible el rescate del río, sé que no debe ser así, pero es la realidad que hoy vivimos”.
Para Jorge se trata más bien de nostalgia, “pienso en cómo me vanagloriaba por ser de aquí –de donde hay un río- extraño eso, extraño el río”.
“Compadre no tengo esperanza, es como si a nadie le importara, la gente tira basura y no cuida. Por otro lado el gobierno no tiene recursos para sanearlo, aún cuando es –desde mi perspectiva- la tarea más importante del territorio”, dice Osvaldo.
Ariguanabenses junto al río. Foto: Luis Alberto DH
Final infeliz –por ahora-
Cuando por mi parte me refiero a las imágenes perdidas del Río Ariguanabo, no pienso en los videos que nunca se rodaron aquí, ni en las fotos inexistentes, sino en los paisajes que desaparecen día a día y no podrán ver mis hijos, en los recuerdos del torrente que los jóvenes de hoy ya van borrando, y los niños de estos días nunca tendrán. Me refiero a las imágenes de las familias felices en las orillas, los enamorados, los niños nadando, los botes, el famoso barco de vapor, o el “paisaje natural protegido” del que alguien habló en el periódico Granma cuando publicaron la foto del amigo Alejandro. Esas son las verdaderas imágenes perdidas.
Final infeliz el de hoy, hagamos algo ahora. Cambiemos el futuro y esforcémonos, quizás no por nosotros, pero al menos por las generaciones futuras. ¡ARRIBA que este final no le gusta a nadie!
* Bernabé no sabe si las imágenes que nos ofreció sufrieron algún trucaje, lo que sí podemos asegurar es que se trata del Río Ariguanabo.
Secuencia del video.
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