Foto: Tomada de internet.Usted habrá escuchado en más de una ocasión algún comentario referido a la crisis de valores y la importancia de la familia y la escuela como impulsoras de la educación de los más jóvenes. Todos hablan al respecto en nuestros medios de comunicación, y no es para menos. La realidad de Cuba y específicamente de San Antonio de los Baños lo amerita, porque ya no son solamente los más jóvenes o adultos quienes manifiestan irrespeto, conductas inadecuadas y alteraciones del orden público, sino también algunos de la tercera edad y... !Hasta niños!.
Los valores son un aspecto de total interés dado que forman nuestra personalidad, nos distinguen ante el resto y nos convierten en personas de bien o todo lo contrario. Educar a las nuevas generaciones es vital para hacer crecer en ellos la cortesía, la amabilidad, el respeto, la honestidad, la decencia, así como hábitos correctos de conducta, que de incorporar satisfactoriamente a su cotidianidad, harían la vida social mucho más sencilla y agradable.
Pero no siempre sucede así. Lo peor es que a veces son los propios padres quienes enseñan las malas costumbres, pues algunos las tienen incorporadas a su vida cotidiana. Ya no se puede definir con exactitud dónde se educará mejor nuestra descendencia, si en el círculo infantil o en la escuela, donde también se puede rodear de malos hábitos entre compañeros carentes de valores; o en la casa, donde la familia debe, pero no siempre muestra buenos modos de comportamiento.
En mi opinión, el combate en el hogar debe aumentar, los padres deben acometer tareas titánicas para contrarrestar la obscenidad, la vulgaridad, el irrespeto y la violencia verbal que se escucha en las calles. En los centros de enseñanza, además, se debe inculcar y velar por la permanencia del hábito de estudio. Todo ello contribuye a la formación completa de los ciudadanos del mañana, esos que jugarán, estudiarán y saldrán a la calle con nuestros hijos, esos con los que Cuba podrá contar como fuerza de trabajo y futuros profesionales. Si queremos formar hombres y mujeres preparados y virtuosos, la tarea debe iniciar hoy.