Foto: Carlos E. Rodríguez /RA
La tarde pudo pasar desapercibida para cualquier mortal. Para el protagonista de esta crónica no será así. Vestido con la chamarreta del equipo Artemisa en la Serie Nacional de Béisbol y visiblemente emocionado, José Jesús Hernández Beltrán, humedeció sus pupilas e hizo hablar al corazón.
Era una tarde para encontrarse con las emociones, la historia de sus pinturas abstractas y el carisma que lo caracteriza entre los jóvenes de su edad. El premio a la voluntad y el empeño se hizo sentir. Sentado sobre su silla de ruedas, ofreció declaraciones a la prensa y conversó acerca de sus nuevos proyectos y sueños.
Movimientos irregulares típicos de su discapacidad, algunas brechas en el léxico para articular palabras y espacios vacíos en su mente para hilvanar las ideas, no frustraron el encuentro. El joven se esforzó y brilló con luz propia. Su ángel de artista lo elevó al infinito como un verdadero lucero radiante. Una tarde para guardar. Al menos este escribano así lo siente.
Allí estaban Oricela Vega Aguiar, Presidente de la Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores en San Antonio de los Baños y Marlen Vicet Robinson, Miembro del Ejecutivo Provincial de la ANCI en Artemisa. Ambas premiaron a José Jesús por su mención nacional en el concurso de dibujo.
También se contagiaron con su alegría los integrantes de las Peñas Deportivas Mario Moreira y Terry Fox junto a Liván Rodríguez Mesa, entrenador de pitcheo del equipo San Antonio de los Baños, en el béisbol de Primera Categoría, selección campeona provincial por espacio de tres años.
Delfines que danzan en el agua, gallos cantores y soles brillantes relucen entre temperas, crayolas y cartulinas en el cuarto de José Jesús.
¡Gracias amigo! La vida te jugó una mala pasada. Naciste con impedimento físico y no puedes andar. Jugar béisbol, una de tus mayores pasiones, te es negado por la cuadriplejia que sufres. No importa, empeño y voluntad crecen en tu orografía. Se levantan cual público enaltecido después de un jonrón.
Eso eres José Jesús Hernández Beltrán. El arte te premia por tu voluntad. ¡Gracias por existir! Compartir la tarde resultó genial. Un premio para todos porque tu presencia inspira, fortalece, enseña que el camino puede ser empedrado y duro, pero no imposible de transitar.
Palabras del premiado a Carlos E. Rodríguez

