Medidas en el país ante la sequía

Sequía en Cuba. Foto: Tomada de InternetSequía en Cuba. Foto: Tomada de InternetLa ausencia de lluvias en todo el país trae como resultado el bajo nivel de los embalses. A lo anterior se suman las altas temperaturas, lo que incrementa la evaporación. Estos factores determinan bajos niveles en la disponibilidad de agua para la población, la agricultura, la industria y los servicios, lo que requiere un gran esfuerzo de todos para minimizar en lo posible sus consecuencias. Por ello la "Tarea Vida", aprobada por el Consejo de Ministros de Cuba y liderada por el presidente Raúl Castro responde a la crítica situación al prever un conjunto de acciones para minimizar los efectos del cambio climático sobre la Isla, que actualmente sufre una de las sequías más intensas de los últimos 110 años.

Entre los territorios más vulnerables en el país, se encuentran los situados al sur de las provincias de Artemisa y Mayabeque. El proyecto contiene un grupo de tareas que abarcan el aseguramiento de la disponibilidad y el uso eficiente del agua, como parte de la estrategia de enfrentamiento a la sequía; y la reforestación como una medida de protección de los suelos y el agua además de programas vinculados a la energía renovable, la eficiencia energética, la seguridad alimentaria, la salud y el turismo.

En Cuba, la sequía agrícola, calificada como un “desastre silencioso” provoca impactos considerables en los sistemas agrícolas: en cultivos, pastizales, ganadería, suelos destinados a la producción. Pero no solamente en la agricultura, también provoca efectos negativos en la población, la economía y el medioambiente.

Se impone en cada territorio tener una acertada percepción del peligro para crear alternativas. Por ello, en San Antonio de los Baños para enfrentar la sequía se establecen y ejecutan medidas, entre ellas inversiones en la rehabilitación de redes y supresión de salideros, se ajustan los ciclos del servicio de agua potable a la población en días alternos, se protegen los suelos en la zona hidrográfica de la cuenca a través de la siembra de árboles para evitar la erosión de los suelos, se aplican el uso racional de los medios de regadío en cada una de las formas productivas, entre otras medidas dirigidas a reducir y mitigar los impactos y garantizar la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimentaria.