Independencia económica. Imagen: Luis Alberto DH /RA
La humanidad vive una época compleja de grandes riesgos y peligros, sumemos a ello que los cubanos enfrentamos las consecuencias del bloqueo impuesto por los Estados Unidos, situación que afecta el desarrollo de la sociedad y en especial el avance de la economía.
La batalla económica es como nunca antes tarea vital, de ahí la estrategia de la dirección del estado y del Partido Comunista de Cuba (PCC) a partir del reordenamiento institucional y laboral. A ello se suma la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) con la convocatoria al proletariado para responder con mayor compromiso en la producción de bienes materiales y espirituales que posibiliten continuar en ascenso con orden, disciplina y exigencia, porque de la respuesta de todos depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social.
La sociedad cubana enfrenta el mayor reto, la batalla económica a favor de preservar los logros de la Revolución y seguros que ella nos permitirá avanzar en el perfeccionamiento del modelo social y disfrutar de la paz e independencia alcanzada.
Los lineamientos del partido discutidos en todo el país, resultan la guía a partir del análisis de la realidad que enfrenta la nación, teniendo en cuenta la crisis global y en particular la situación que atraviesan los pueblos del área, amenazados hoy más que nunca por políticas intervencionistas en el intento por frustrar su voluntad de ser libres.
Conscientes de que para el mantenimiento de la soberanía e independencia nacional es necesaria la independencia económica, debemos ganarla con mayor conciencia a partir de la eficiencia en cada puesto de trabajo, se hace imprescindible el uso racional de los recursos y el aprovechamiento óptimo de ellos, así como la reducción de las importaciones para avanzar en la consolidación del modelo económico, pues ese constituye el mayor reto ante el actual contexto internacional.


