El sueño de Isabella

Isabella. Foto: Cortesía del autor.Isabella. Foto: Cortesía del autor. El sueño de Isabella cabalga en tropel alegre, cual caballo dentro del juego de ajedrez. Elegante y sencilla como dama del tablero Isabella González González, se muestra juguetona, inteligente y hábil ante las preguntas de este cronista. Apenas tiene cinco años y ya despliega gran destreza al mover las piezas del tablero. Dice amar la reina porque para su apreciación es la que más vale.

La computadorta es su mejor amiga y mientras juega al ajedrez frente a ella, analiza las jugadas y confía en la victoria. Nunca se da por vencida y aunque prefiere hablar poco, sabe que el ajedrez es su pasión. Hace las tareas de la escuela y sin pensar en otro juego, asume su puesto de jugadora para mover alfiles, torres y peones que la lleven a la victoria. Sonrisa de duende y ojos expresivos, caracterizan a esta niña ariguanabense. Isabella ya sabe lo que es medirse en una competencia del país. Actuó en su primer evento nacional. Se deleitó como infante y jugó sin presión en la justa de Matanzas, una Copa de Ajedrez en saludo el Primero de Mayo.

Allí logró acumular dos puntos en un certamen donde sus contrarios tenían experiencia, de al menos, dos meses frente al tablero. Isabella hizo caso omiso a ese nivel y estuvo a la altura de lo esperado. Después de cada partida, cultivó amistades y dejó volar la imaginación de sus cinco años para bailar, jugar y darse un chapuzón en la playa. Hermosa, como el sueño que teje entre las sesenta y cuatro casillas del tablero, Isabella dice amar a sus perritas Perla y Titi, y sabe que su hermana Melany es la mejor amiga y contrincante cuando se habla de ajedrez.

El sueño de Isabella envuelve a todo aquel que la conoce. Apenas unas palabras con la pequeña y quedas atrapado en su increíble pasión por el juego de ajedrez. ¡Adelante entonces, Isabella! Cabalga feliz en tu propio sueño para que mañana llegues a la condición de Gran Maestra.