Festival Gimnástico Deportivo. Foto: Cortesía del autor.
Volver a ser niño fue la sensación que experimenté en el Festival Gimnástico Deportivo de la enseñanza preescolar y el programa Educa a tu Hijo, realizado en el estadio Julio Pérez de San Antonio de los Baños. Fiesta de colores y alegría, en verdadero asalto a la vida y la esperanza.
Los niños mostraron habilidades para el manejo de aros, pelotas, banderas, cintas y diversos ejercicios pertenecientes a su universo intelectual y físico. Todos sonrieron a la vida, genuinos príncipes enanos de la Edad de Oro. Escapados de las páginas del libro martiano para hacer travesuras y mostrar la ingenuidad que les caracteriza. Estar con ellos y verlos sonreír, me hizo sentir niño otra vez. Volví a mis andanzas en el círculo infantil. Vestí otra vez de pelotero, soldado, maestro o pistolero. Volví porque el niño que vive en mis adentros, desató emociones y elevó su canto a la vida.
Niños y maestras del programa Educa a tu Hijo. Foto: Cortesía del autor.
Ser niño es ver el mundo en colores, es correr, saltar, cantar y jugar sin pensar en riesgos. Eso hicieron los pequeños del círculo infantil y el programa Educa a tu Hijo. Con ellos las educadoras. Jóvenes o veteranas, jugaron al hula hula, bailaron la suiza y saltaron, al compás de un contagioso tema musical.
¡Gracias, pequeños gigantes de la alegría! En ustedes está la magia de crecer hasta el cielo sin escaleras. Vendrán otros festivales. Volveré a sonreír con los infantes y mis pupilas volverán a humedecerse por la emoción que genera ver a los pequeños tiernos, alegres, fuertes. Volví a ser niño. Eso me gusta y doy gracias a la vida por la profesión de periodista. Esa que permite llevar emociones en blanco y negro a mis amigos, colegas y oyentes. Sin dudas volví a ser niño y con eso tengo bastante.