Apostemos por una vida sana sin tabaco y sin alcohol

Embarazo sin tabaco y sin alcohol. Foto: Tomada de internetEmbarazo sin tabaco y sin alcohol. Foto: Tomada de internet La mayoría de las personas conocen perfectamente los daños que ocasionan el hábito de fumar y el consumo de bebidas alcohólicas. Más aún en las embarazadas. Las mujeres que llevan un nuevo ser en su interior necesitan cuidados para lograr una maternidad exitosa y que la salud de sus bebés sea buena. Sin embargo, existen algunas mujeres que no conceden importancia al bienestar de sus futuros hijos y mantienen el hábito de fumar sin tener en cuenta que esta práctica nociva puede traer graves consecuencias para la vida de quien se forma en el seno materno.

Entre los daños figura el riesgo de bajo peso al nacer, pues los neonatos que reciben los componentes químicos y altamente cancerígenos del cigarrillo no alcanzan el peso adecuado durante el período de gestación. También pueden padecer infecciones pulmonares y además su sistema inmunológico se afecta seriamente. Otro tanto ocurre con la ingestión de bebidas alcohólicas durante este período, pues el bebé es propenso a padecer malformaciones congénitas y retraso mental debido a los efectos del alcohol en su organismo.

Es necesario obtener una información más completa de las consecuencias que implica la práctica de estos hábitos tóxicos, si queremos vivir y disfrutar de nuestra familia, tenemos que abandonarlos en algún momento de la vida. Este es un llamado de alerta para quienes a pesar de las advertencias, apuestan por estos hábitos tóxicos que en el futuro repercuten en la vida de sus hijos y el resto de su familia.

Considero que los estilos de vida saludables, donde no existan el humo del cigarrillo y las bebidas alcohólicas garantizan el bienestar de todos, porque la salud es lo más importante que tenemos y es imprescindible cuidarla.