Por el buen camino

La familia y su papel en la formación de valores. Foto: Tomada de InternetLa familia y su papel en la formación de valores. Foto: Tomada de InternetLa formación de valores constituye un aspecto importante de la educación, quien a su vez es un componente de gran significado en la formación de la personalidad de las nuevas generaciones y la familia juega un papel muy importante.

Es necesario que la familia, además de disfrutar el nacimiento del niño o niña se prepare para contribuir al desarrollo pleno desde los primeros años. En tal sentido deberá inculcárseles a los pequeños necesidades de cumplir con tareas y responsabilidades sencillas que irán fortaleciendo el compromiso en la medida que transcurre su vida, pero siempre resaltando la importancia de asumir con agrado las responsabilidades que se les asignen. Hoy cuando es tan necesario reforzar los valores, la vida agitada llena de información y elementos negativos, parece atentar contra ellos y aunque parezca incierto, la escuela sola no puede blandir una espada en su tarea de formar valores. La familia es la mejor aliada en esta batalla.

En el proceso formativo de niños y jóvenes la familia desempeña un rol fundamental. Los estímulos y ejemplos que se observan en el seno familiar, tendrán una repercusión decisiva en la formación de hábitos, actitudes y conducta de forma general. De lo contrario, los hijos no mostrarán responsabilidad ante las tareas asignadas, y ante situaciones de la vida. No conocerán de la solidaridad, la sencillez, la honestidad y demás valores, abriendo la puerta al egoísmo, la chabacanería y las indisciplinas sociales, por solo mencionar algunos ejemplos.

Por ello, es necesario fortalecer la responsabilidad en las familias para que su influencia en los escolares se convierta en rasgo imperioso y distintivo de educación, y sí, creo que todavía estamos a tiempo, pues la educación formal, la historia, la educación cívica y la instrucción en casa, son senderos que nos pueden guiar por el buen camino.