De vuelta a la cotidianidad

No por haber formado parte de algún proceso jurídico o cumplir alguna sanción en centros penitenciarios, los cubanos se alejan de la sociedad. Al contrario, pienso que son visibles los ejemplos y las experiencias de personas reinsertadas a la sociedad, luego de pasar un tiempo recluidas. Los ariguanabenses, por ejemplo, al haber cumplido alguna sanción penal, reciben atención social por parte del Ministerio del Interior, organismo que vela por su reincorporación al medio donde se desempeñaba.

Tanto los internos pendientes a juicio, como los que culminan su período de reclusión reciben este apoyo para mantener una vida normal, útil en cuanto a la esfera laboral, manteniendo las relaciones sociales con familiares, amigos o antiguos compañeros de trabajo. Durante la etapa pendiente a juicio, por ejemplo, considero válidas las expoventas de artesanía que se han realizado en los centros penitenciarios, donde los reclusos exhiben el resultado de sus labores manuales.

Durante su internamiento también tienen acceso a la educación y al vínculo con los niños, aún cuando son pequeños, mediante el programa “Educa a tu hijo”, atención a la familia y a menores de 18 años, lo cual considero aspectos fundamentales para mantener las mejores relaciones una vez que se retome la convivencia en el hogar.

Al cumplirse las condenas se hacen presentaciones de estos ciudadanos ante el Gobierno, el Partido y jefes del MININT. Como parte del interés en reincorporarlos a la sociedad se les realizan propuestas de trabajo, a otros se les inserta en talleres artesanales o artísticos, según sus aficiones.

Por supuesto, es vital que cada caso esté acompañado de un seguimiento constante por parte de los jueces de ejecución de los tribunales, debido a la necesidad de que todos retomen su vida satisfactoriamente.

Hay que considerar también que todavía existe cierto rechazo por parte de la sociedad en sentido general, hacia las personas que cumplieron sanción, debido a que en ocasiones no se ha concientizado el rol que desempeña la comunidad en el proceso de reinserción social.