Para proteger nuestra salud

Contaminación ambiental. Foto: Tomada de InternetContaminación ambiental. Foto: Tomada de InternetLos científicos afirman que las pruebas de que el planeta se está calentando son «inequívocas». La constatación de que aumenta la temperatura promedio del aire y del mar, de que los hielos se funden y de que se eleva el nivel del mar nos ayuda a comprender los problemas futuros y a prepararnos para ellos. Pero esos cambios observados, no están aislados de los habitantes que formamos parte del planeta Tierra, pues el clima ya está afectando a la Salud Pública.

En Cuba, este sector se prepara para asumir las transformaciones, que a mediano o largo plazo podrían afectarnos. Pienso que el calentamiento del planeta y los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas, inundaciones, sequías y olas de calor indudablemente traen como consecuencia, trastornos en el aire, el agua, alimentos, viviendas y también dan lugar a enfermedades como la malnutrición, la malaria y las infecciones diarreicas agudas.

Aunque nuestro país, y por supuesto San Antonio de los Baños se caracteriza por la toma de medidas, los científicos están preparados y alertas ante cualquier anomalía, es importante que todos estemos conscientes de que el cambio climático existe. Nunca está de más mejorar los sistemas de vigilancia y predicción de catástrofes, así como reforzar los servicios básicos de salud.

La reforestación, por ejemplo, también es una vía para proteger la salud frente al cambio climático, pues las plantaciones en un área habitable, pueden evitar inundaciones, ante intensas lluvias. Por otra parte, pienso que el control de los vectores de enfermedades, la reducción de la contaminación producida por los medios de transporte y el uso eficiente de la tierra y el agua son medidas de gran utilidad en este sentido, que también están vigentes en nuestro municipio.

Garantizar la sostenibilidad en la producción agrícola constituye otra manera de reforzar la alimentación, en caso de eventos meteorológicos. No obstante, renglones económicos como la actividad tabacalera, vital para el desarrollo del Ariguanabo e importante aporte al país, también se tienen en cuenta en las investigaciones de los expertos, por ejemplo, del Instituto de Investigaciones del Tabaco derivaron estudios sobre cómo producir tabaco ante el cambio climático, y la necesidad de desarrollar variedades que se adapten con mayor facilidad a estas transformaciones.

En cada uno de los sectores puede estar implícita la huella del cambio climático. Tengamos en cuenta que la condición de Cuba como archipiélago y su ubicación geográfica en el mar Caribe, la hacen altamente vulnerable a los eventos asociados a la variabilidad climática.

La naturaleza es sabia, pero el hombre no ha podido predecirla con total exactitud. Por eso, insistimos en que estar preparados es la única garantía de preservar nuestra salud y la de quienes nos rodean.