Maday Acosta y Lesley Martínez. Foto: Carlos Enrique Rodríguez /RA
Cuando se hable de humor en San Antonio de los Baños, hay que mencionar a esta familia. Inmersa en el intenso bregar de la cotidianidad, sabe nutrirse del ingenio popular y la jarana de ocasión. Los Acosta crean su propia historia y trascienden en el tiempo.
Sin pensarlo, crecieron desde el pequeño patio. La casa y las ideas convergen en su mágica obra. Despiertan sensibilidad, reflexión y deseos.
Manos inteligentes marcadas por el barro y la generosidad de enseñar, comparten el día a día de Armando Acosta y su hija Maday. Lo que una vez comenzó por afición, hoy se multiplica en niños, jóvenes y adultos. Esos que hacen del barro maravillas. Nació entonces un proyecto comunitario: “Barro sin berro”.
El gallo, la gallina o la rana, tienen protagonismo en el arte de Armando Acosta y su hija Maday. A través de estos animales, montan situaciones humorísticas y dejan mensajes de amor y amistad, sin que la risa se aparte del resultado final que persiguen: hacer humor reflexivo desde la pureza del barro y sus inmensas posibilidades de crear.
La vigésima edición de la Bienal Internacional de Humorismo Gráfico Cuba 2017, permite a los artistas cubanos y extranjeros compartir los secretos del barro en este proyecto con la muestra ¿Cómo le ves el ojo al gallo? En ella se visualiza la manera en que el barro toma forma y textura a través de quienes lo moldean.
Trascender las fronteras de la Villa del Humor no era su objetivo inicial. A pesar de ello y sin apartarse de la modestia que les caracteriza, estos artistas ariguanabenses, dejan huellas en otros espacios culturales de la capital y el país.
La Feria Internacional FIART y la de Arte para mamá, resultan una muestra fehaciente de esta bella historia. En ellas exponen sus creaciones y reciben el reconocimiento popular.
Visitar el hogar de la familia Acosta es vida, amor reflexión y humor. La colega Lesley Martínez y este cronista, tuvimos ese privilegio. Ella, grabadora en mano consiguió la entrevista con Maday Acosta. Nos acercamos entonces un poco más el proyecto “Barro sin berro”, pero sin que falten el humor y la reflexión.