Actuar con responsabilidad y protección ante la Tuberculosis

La  Tuberculosis existe como enfermedad desde la aparición del hombre, y no fue hasta 1882 cuando el sabio alemán Robert Koch demostró que el germen causal del padecimiento es el bacilo Mycobacterium tuberculosis humano, bacteria que adoptó el nombre de Bacilo de Koch, en reconocimiento a su descubridor, por el meritorio aporte a las ciencias médicas.

Esta enfermedad afecta por lo general a los pulmones, pero puede comprometer también los sistemas: nervioso central, linfático, circulatorio, genitourinario, y el aparato digestivo, los huesos, las articulaciones, e incluso la piel; y si  no se trata a tiempo causa la muerte.

Se transmite por vía aérea, a través de  la tos, estornudo, diálogo verbal, y canto de una persona infectada, al emitir bacilos al aire en forma de gotas o aerosoles. Por ello, debemos cumplir las medidas adecuadas de control de la infección para evitar correr riesgos.

Estar informado sobre qué es la tuberculosis, cómo prevenirla y tratarla; aplicar buenas prácticas de higiene; taparse la boca y la nariz al toser o estornudar, y la responsabilidad de los pacientes que tienen activa la enfermedad, en defensa de las personas sanas, contribuyen a una seguridad sin estigma.

El individuo infectado debe protegerse siempre que tosa con pañuelos, de preferencia desechables; lavarse las manos después de toser o estornudar; y tener ventilado el  lugar de residencia.

Ante la presencia de tos crónica con expectoración, fiebre, sudoraciones nocturnas, pérdida injustificada de apetito y peso corporal, cansancio, fatiga, dolor en el pecho y espalda, o  saliva con sangre; no dude en asistir al médico, porque estos síntomas pueden ser la señal de alerta.

Existen grupos poblacionales que son vulnerables a la infección, entre ellos niños, ancianos, personas con padecimientos crónicos como diabetes, insuficiencia renal, sistema inmunológico deprimido, pacientes con VIH / SIDA, además de los alcohólicos, las personas que conviven en condiciones de hacinamiento y las que tienen contactos con los enfermos de tuberculosis.

El municipio de San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, no reporta caso nuevo de Tuberculosis en lo transcurrido de 2017. Presenta una tasa de incidencia de dos a cuatro casos nuevos anuales, con tendencia a mantenerse, a la vez que en Cuba baja sistemáticamente, mientras en el resto del mundo aumenta el índice de prevalencia.  

En el territorio ariguanabense, al igual que en el resto de las localidades de la geografía cubana, se logra controlar las formas más severas  de la enfermedad mediante la vacunación institucionalizada con BCG, al  nacer y  la reactivación a los 10 años.

La consolidación del Programa Nacional de Prevención de la Tuberculosis se centra en la atención especializada a los grupos de mayor riesgo.

A mi juicio, corresponde a los habitantes actuar con responsabilidad ciudadana, en la protección contra la Tuberculosis; seguir las indicaciones médicas en caso necesario; y apoyar a las personas infectadas con la enfermedad, pues ellas necesitan de tu buena voluntad. Recuerda que la  tuberculosis perjudica la salud, pero el rechazo a los enfermos lacera sus sentimientos.


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