76 años de una emisora de coraje y sonrisa

Foto tomada de InternetFoto tomada de InternetRadio Artemisa, nuestra emisora provincial, estará cumpliendo por estos días su aniversario 76. Con informaciones del acontecer nacional e internacional y una pormenorizada actualización de los que sucede en cada uno de los once municipios que conforman la provincia de Artemisa, transmite “desde la tierra de coraje y sonrisa”.

El primero de abril de 1941 comenzó a funcionar en el municipio de Artemisa la primera planta radiotrasmisora. Identificada con las siglas CMAX, salía al aire con una potencia de 250 watts. El trasmisor estaba instalado en la finca María Josefa, en la carretera de Las Cañas. Sus estudios fueron ubicados en la ferretería El Almacén, propiedad de Estanislao Martínez, en la calle Céspedes número 33, esquina a República.

La novedad de que la Villa Roja tuviera su primera estación radial despertó el interés de la población. En ella encontraron un espacio para su realización artistas profesionales y aficionados de la zona y los comercios de la localidad, comenzaron a anunciarse. Bajo la dirección de Juan de Dios Carreño y con guión del periodista Eloy Cruz, comenzó a salir al aire el primer noticiero titulado Nosotros con Ustedes.

Entre los programas sobresalientes en este primer período de la radio artemiseña, estaba Barahúnda Radial. Desde el control remoto ubicado en el Casino Hispano Cubano, se transmitía este espacio todos los domingos, a las cuatro de la tarde. En él participaron artistas aficionados y la orquesta típica Bohemios, de Alberto López. La animación corría a cargo de los locutores Herdy Yumar y Mario Robaina.

La CMAX fue la primera trasmisora que incursionó en el municipio artemiseño, pero duró muy poco. En 1942 la instalaron en la calle Baire, entre tercera y quinta, en el reparto La Matilde, y a principios de 1943 fue trasladada para Santiago de las Vegas. La historia de la radio en Artemisa se remonta al año 1941, cuando se inauguró la primera planta radio-transmisora.

Con una vida efímera, la CMAX dio paso a una nueva emisora. En 1945 fue instalada en la Villa Roja la CMAR, arrendada por Juan de Dios Carreño. Sus estudios se situaron en la calle Céspedes número 45, entre Peralejo y Masó. Identificada como La decana de Artemisa, esta planta transmitía bajo el lema: Con el campesino y el poblano.

Pasado algún tiempo Manuel Domínguez, quien había regenteado la emisora CMAR adquirió, un equipo transmisor de 250 watts de salida, audible en la frecuencia de 1240 kilociclos y la nueva emisora se identificó con las siglas CMAD. NO obstante, la suerte fue adversa para Artemisa. El 28 de febrero de 1953 la Villa Roja quedó sin emisora, al ser vendida a Columbio Rodríguez y trasladada para Pinar del Río. La planta radial vuelve a Artemisa el 14 de noviembre de 1956 con la identificación: CMAD  1240 kilociclos, desde la azotea del Casino Hispano Cubano.

La emisora de Artemisa: una onda musical en el Jardín de Cuba, transmitía entonces un solo programa continúo y grabado, llamado Discomanía, de siete de la mañana a siete de la noche. Meses después de salir al aire, tuvo su primer programa en vivo. Entre las siete y las ocho de la mañana, cobraba vida un espacio para el punto guajiro, arrendado a Rogelio Martínez, El sinsonte de Las Cañas. Con la entrada de nuevos trabajadores aumentó la programación y la animación en vivo.

En junio de 1961 la emisora pasó a manos del Estado, bajo la administración de Mario Robaina. Entonces solo contaba con cuatro trabajadores, a los que se les sumó un colectivo joven y deseoso de laborar para mantener bien informada a la población. En el año 1964, Radio Artemisa fue seleccionada como la mejor emisora del país por el desempeño eficaz de sus trabajadores y la calidad de la programación transmitida. En su parrilla de programación sobresalió el espacio: EOC en el hogar, confiriéndole el mérito de ser la primera emisora radial en impartir clases.