Foto tomada de InternetSiempre que hablamos de medicina pensamos en los galenos que cuidan y protegen la salud humana, pero hay algo que no debemos olvidar, sobre todo aquellas personas que amamos los animales y es el médico veterinario, ese que atiende a las mascotas, pequeños o grandes animalitos que hacen mejor nuestro día a día, ya sea un perrito o el gato que ronronea en las piernas de su dueño.
En Cuba el Día del Trabajador de la Medicina Veterinaria fue instituido el 24 de marzo de 1961, cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro unificó los servicios veterinarios del país con la firma de la Resolución número 254 del Instituto Nacional de la Reforma Agraria.
Cada año en esta fecha se reconoce la labor de hombres y mujeres que además trabajan con los obreros agrícolas en el cuidado y la protección de los animales vacunos, equinos y porcinos.
Los médicos veterinarios amantes de la vida se enfrentan también a las carencias de recursos, pero batallan para salvar la alegría del hogar representada por las mascotas, esas que nos esperan en la puerta como relojes al llegar a casa. Pienso que dedicarles un reconocimiento en esta fecha es rendirle homenaje por la hermosa labor que realizan. Es decir con orgullo: ese es el veterinario de mi animalito. Considero que este día valoramos la paciencia, el amor y hasta los desvelos de estos hacedores de cariño.


