Mural del Museo del Humor. Foto: Luis Alberto DH /RAUbicado a treinta y siete kilómetros de la capital, existe un museo para el humorismo gráfico en San Antonio de los Baños. Poseedor de importantes colecciones que abordan diferentes temáticas como el humor político, la caricatura personal, la historieta y el humor costumbrista.
La casona que acoge al museo fue edificada en 1830, por el Marqués de Campo Florido. Con una estructura de cantería y madera dura, techos de tejas españolas, amplios ventanales con balaustradas de hierro, pisos de mármol gris y patio interior, el edificio es una joya de la arquitectura colonial de la localidad. En el marco del Primer Fórum de Humoristas, efectuado en marzo de 1978, surge la idea de crear en San Antonio un museo que atesorara la obra humorística cubana. El 17 de marzo de 1979 abre sus puertas a Cuba y al mundo el Museo Internacional del Humor, único de su tipo en el país. Al año siguiente, por sus valores históricos y arquitectónicos, la casa es declarada Monumento Local. La institución es la sede del Salón de Caricatura Personal Juan David, del Salón de Humorismo y Sátira o Humoranga Ariguanabense, y de la Bienal Internacional del Humor.
Los fondos del museo, ubicado en salas y almacenes, ascienden a las 10 000 obras de cuarenta países, así como colecciones de revistas y periódicos humorísticos. Una sala de carácter permanente abarca el desarrollo del humorismo gráfico en Cuba, desde 1848 hasta el siglo veintiuno. La muestra incluye obras de autores nacionales, que capturaron la historia del pueblo cubano desde la colonia hasta la Revolución. Aparecen, entre otras, piezas de Jaime Valls Díaz, Rafael Blanco, Eduardo Abela, René de la Nuez, Adigio Benítez, Juan David y Chago Armada. En seis salas transitorias se exponen las obras concursantes en los tres eventos distintivos del humor en la villa del Ariguanabo: los salones de Caricatura Personal, la Humoranga Ariguanabense y la Bienal Internacional del Humor.

