Acciones de 13 de marzo de 1956. Foto: Tomada de Internet
Corría el 13 de marzo de 1957 y un grupo de jóvenes amantes de la libertad y los derechos del hombre, hizo historia y asaltó el Palacio Presidencial. Allí donde la sangre de los cubanos manchaba la conciencia del dictador, el esbirro, el falso presidente, Fulgencio Batista.
Valientes muchachos que apenas comenzaban a vivir. Soñadores de futuro con la mirada puesta en libertar a su pueblo del yudo opresor. Algunos apenas sabían manipular un arma. Muchos dejaron amores truncos y promesas incumplidas, por la convicción y fe en la victoria.
Atrás quedaron las notas de clases y los sueños de graduarse en la escalinata. Pesaba más el amor a la patria. Tenía prioridad despedir de su falso reinado al opresor para poner en alto el grito de ¡Viva Cuba!
Eran las tres de la tarde del tercer mes del año 1957. Todo previsto. El tiempo corría y las ansias de ajusticiar al tirano crecían. El presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), José Antonio Echeverría, estaba listo para asaltar la historia.
Junto a Fructuoso Rodríguez y otros combatientes se dirigió a Radio Reloj. Pistola en mano, entró en la cabina de transmisión y conminó al locutor a leer. Nacía así aquella valiente alocución: “Pueblo de Cuba… En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba, ha ido a ajustarle cuentas, cubanos que me escuchan…
De regreso a la casa de altos estudios, José Antonio enfrentó a los patrulleros. Varios disparos impactaron su cuerpo y lo hicieron caer al piso. Se incorporó para seguir tirando. Entonces una ráfaga lo fulminó.
Caía así el líder del movimiento, pero no sus ideas. Hoy, después de transcurrir sesenta años de aquella gesta heroica, la patria os contempla orgullosa. La escalinata de la Universidad de La Habana, siente aún los pasos de José Antonio, percibe su sonrisa, acata sus órdenes.
Marzo guarda un día en la historia. Una gesta que escaló la gloria a fuerza de valor. José Antonio vive y perdura, él es pueblo, es la FEU, es la juventud.