Panchito Gómez Toro: ejemplo de fidelidad y amor a la patria

Panchito Gómez ToroPanchito Gómez ToroCon orgullo la Asociación de Combatientes 03-03 del Consejo Popular Este Rural  de San Antonio de los Baños, en  la actual provincia de Artemisa, lleva hoy el nombre del valiente Capitán Panchito, un  mambí devenido en  figura ilustre de la historia de Cuba.

Francisco Gómez Toro, era  el nombre del Capitán Panchito, quien nació a los 11 días del mes de marzo de 1876, en La Reforma,  Sancti Spíritus, entonces provincia de Las Villas.

Su niñez estuvo marcada por el constante peregrinaje de la familia después de finalizar la Guerra de 1868. Recorrió varios países de América   junto a sus padres, el  Mayor General Máximo Gómez Báez y Bernarda  Toro; periplo que finalizó en 1888 en Montecristi.

 

Durante la preparación de la Guerra Necesaria, Panchito estuvo en  Nueva York bajo la tutela de José Martí, a quien lo acompañó  en su viaje por Norteamérica, América Central y Jamaica, aunando voluntades y recursos para la nueva contienda.

El joven regresó a Cuba en la expedición del Mayor General Juan  Rius Rivera, a bordo del vapor Three Friends que desembarcó  por playa María La Gorda, en Pinar del Río, lugar donde Francisco Gómez Toro se integró a las tropas del Mayor General Antonio Maceo, como su ayudante.

 Bajo las órdenes del Titán de Bronce, se forjó el militar  y amigo; su aliado en la lucha contra el colonialismo español. Panchito le demostró lealtad y con su experiencia militar  mínima manifestó el  valor de un aguerrido veterano.
En la primera jornada del mes de diciembre de 1896, Panchito  fue ascendido a Capitán del Ejército Libertador, tras demostrar su valía en los campos de batalla.  

Una herida en el hombro izquierdo, recibida en el combate de Loma de Bejerano, no impidió que al siguiente día, Panchito acompañara a Maceo a cruzar en bote la  trocha de Mariel a Majana.
Con posterioridad, el siete de diciembre de 1896, cuando se  informó la presencia de una tropa española en la zona donde acampaban los mambises,  Panchito recibió la orden de permanecer en el campamento, pues tenía un  brazo en cabestrillo debido a la herida. 

Horas después se produjo el combate en la finca San Pedro, localidad de Punta Brava, en la  provincia de La Habana, donde cayó el Titán de Bronce; y al conocerse la lamentable  pérdida, Panchito  salió  a rescatar el  cuerpo inerte de su jefe, pero   recibió un balazo en el lado derecho.

Lacerado por la bala, y ante la imposibilidad de salvaguardar el cadáver de Maceo, Panchito prefirió morir junto a él, intentando suicidarse con el cuchillo de campaña. Frustrado su deseo, los soldados españoles  lo hallaron con vida y le cercenaron la base del cráneo de  un machetazo. Tenía al morir 20 años de edad.

El Coronel Juan Delgado rescató los restos, de quienes cumplieron  el compromiso de morir por la Patria; y los sepultó en secreto en El Cacahual donde actualmente se encuentran.

Ejemplo de amor a la Patria y digno seguidor de su jefe; al Capitán Panchito, lo definió José Martí: como la criatura humana de menos imperfecciones que había conocido.

Francisco Gómez Toro, arrastró el dolor de la Patria esclava; nunca  pudo materializar la ilusión de reunirse con su papá, y visitar el  sepulcro de José Martí, pero se  fusionó perdurablemente a la historia de la nación cubana.