Según informó la máster en asesoramiento genético, Roxana González Morales, el Programa Materno Infantil mantiene un esquema con varios ultrasonidos, el primero de ellos a las doce semanas de gestación, para prevenir cualquier cromosomopatía y decidir la continuación o no del proceso de formación embrionario.
El estudio detecta irregularidades en el número o la estructura del cromosoma, que en el cariotipo humano es 46, XX para el sexo femenino y XY para el masculino, y cuando no se comporta así es por aberraciones que deben tener seguimiento por los expertos en genética.
El colectivo ariguanabense orienta a todas las grávidas, las cuales tienen posibilidades de realizarse diferentes estudios desde el momento de la captación del embarazo, así como ultrasonidos en cada trimestre para el diagnóstico temprano de anomalías y la amniocentesis en los casos de mujeres, cuya edad pone en riesgo la vida del feto.