Como muchos hijos del Ariguanabo, Homero Barrios Rodríguez respaldó con su quehacer el movimiento de liberación nacional en su pueblo natal. Nació en una modesta vivienda de San Antonio de los Baños, en la actual provincia de Artemisa, en abril de 1924.
Hijo de progenitores obreros, Homero cursó la enseñanza primaria hasta el cuarto grado, cuando con sólo diez años comenzó a trabajar en labores agrícolas, producto de la situación económica adversa en su núcleo familiar.
Actuó en la clandestinidad, ligado desde muy temprano a la lucha por el derrocamiento de la dictadura imperante.Se insertó a las operaciones encubiertas para contribuir a liberar a su pueblo de la vejación de la tiranía de Fulgencio Batista y conquistar un orden socioeconómico justo y soberano.
Como miembro del Movimiento 26 de julio, Homero Barrios integró una célula de acción y propaganda, dedicada a trasladar explosivos y a garantizar el avituallamiento de los grupos revolucionarios.Sirvió de enlace a los compañeros perseguidos por las tropas policiales. Sus méritos y activa participación en la causa libertaria, lo convirtieron en un prestigioso dirigente de base.
Entre las principales actividades organizadas por Homero en la urbe ariguanabense prevalecen la recaudación de fondos, el reclutamiento de militantes y su quehacer en la preparación de la lucha armada. Los grupos de combatientes clandestinos de San Antonio de los Baños colaboraron en una de las revoluciones más auténticas del siglo XX.
Al terminar la guerra por la liberación nacional, el primero de enero de 1959, Homero Barrios se alistó para desempeñar actividades sociales y productivas.Ocupó las responsabilidades, de segundo Jefe del Cuerpo de Bomberos, y dirigente de los planes agrícolas; encargo orientado por la dirección del Partido en la localidad ariguanabense.
Fue fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR); del Partido Comunista de Cuba y del Batallón 161; uno de los grupos que participó en la defensa de Playa Girón cuando la agresión armada yanqui. Homero Barrios Rodríguez asistió a movilizaciones agrícolas y militares como apoyo incondicional a la Revolución Cubana, desde su terruño natal.
Falleció el 27 de febrero de 1993. Sus restos reposan en la necrópolis de San Antonio de los Baños.El ejemplo del revolucionario Homero Barrios Rodríguez, permanece en cada ariguanabense defensor de la paz; y fructifica en la memoria de las presentes y futuras generaciones de combatientes de la Revolución Cubana.

