Matias Duque PerdomoCada 24 de febrero los habitantes de San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, recuerdan al coterráneo doctor en medicina y Coronel del Ejército Libertador Cubano, Matías Duque Perdomo, quien falleció en La Habana el referido día de 1941.
El ariguanabense está considerado como un notable médico leprólogo y un insigne mambí de la localidad. Se destacó como cirujano del Hospital de Emergencias de La Habana y fue Director del Servicio de Higiene Especial.
Mereció la condición de miembro ilustre de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, en la cual presentó trabajos con ideas novedosas.
Inolvidable como leprólogo, el doctor Matías Duque Perdomo realizó significativas investigaciones sobre el tratamiento de la enfermedad con el mangle rojo, las que recogió en un libro publicado en París.
Cuando Cuba elevó a categoría ministerial su organización de salud pública, primer país del mundo en hacerlo, se nombró al doctor Duque Perdomo como Secretario de Sanidad y Beneficencia.
Fundó y dirigió la revista “Medicina Cubana” y escribió sobre diversos temas clínicos en los principales periódicos nacionales de la época. Durante los últimos años de su vida se dedicó a los estudios experimentales sobre el cáncer.
La ciudad el Ariguanabo vio nacer en 1869, a quien se convirtió en el prolífico médico Matías Duque Perdomo. Graduado de Bachiller en Artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de la capital cubana, egresó de la Real y Pontificia Universidad de la Habana como Licenciado en Medicina, título que transformó en doctorado en la Universidad Central de Madrid. De regreso a Cuba, ejerció su profesión en la ciudad de Cárdenas y en el poblado de Lagunillas, en Matanzas y después en La Habana.
Aunque sobresalió como profesional de la medicina cubana, también aportó meritorios servicios a la causa por la independencia de Cuba. Como miembro del Ejército Libertador, en la guerra de 1895, fue jefe de Sanidad Militar de la Primera División del Cuarto Cuerpo de Ejército y al término de la contienda ostentaba el grado de Coronel.
Con una sólida preparación científica que puso de manifiesto en originales trabajos de investigación y comprometido en la política de la época, fue Representante a la Cámara entre 1914 y 1918 y delegado a la Asamblea Constituyente de 1928. La porción geográfica de su terruño natal le devolvió al doctor ariguanabense Matías Duque Perdomo, la fuerza y el amor para inspirar la lucha contra la injusticia colonial en Cuba.

