Fidel, defensor de la justicia social. Foto: Tomada de Internet
Cuán difícil es llegar a entender el término de justicia social, la realidad del planeta es otra. Somos los cubanos un pueblo privilegiado, la memoria histórica recoge la guía acertada del líder histórico Fidel Castro que simboliza para Cuba, América Latina y el Tercer Mundo, la luz. Desde José Martí, el héroe nacional cubano, ningún otro personaje simboliza con tanta fuerza las aspiraciones del pueblo cubano a la soberanía nacional, a la independencia económica y a la justicia social. Los cubanos tenemos aprendida la lección, la paz conquistada el primero de enero de 1959 nos permitió cambiar la realidad social.
Se agolpan imágenes que revelan cuánto hay que hacer para erradicar la pobreza. Hoy coexisten dos mundos: el de la opulencia y la ceguera ante las carencias de los otros, y la dura realidad del desamparo, el olvido y la escasez. Opino que existe una fuerte relación entre el desarrollo social y la justicia social, por un lado, y la paz y la seguridad por el otro. Ambos no pueden existir de manera separada.
En la actualidad se suman voces a favor de la justicia social pero aún el grito cae al vacío. No existe garantía de una plataforma mundial para las perspectivas de avance que logre equiparar la realidad que viven los pueblos y las sociedades con desventajas de oportunidades, fruto del desarrollo de la economía, la restringida posesión de recursos financieros y sobre todo, la posibilidad de ser actores de su destino a partir de la condición de países explotados o sometidos, constituye el peor detonante.
A propósito de la efeméride, en el 2010, el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon señaló: "En el Día Mundial de la Justicia Social reconocemos la importancia de la lucha contra la pobreza, la exclusión y el desempleo, con el fin de promover la solidaridad, la armonía y la igualdad de oportunidades en las propias sociedad y entre las mismas.... reflexionamos sobre la importancia de la justicia social en nuestros esfuerzos para forjar un mundo más estable, equitativo y seguro". Coincidamos entonces que poco se ha logrado hasta la fecha pues la justicia social se basa en los valores de equidad, igualdad, respeto de la diversidad, el acceso a la protección social, y la aplicación de los derechos humanos en todas las esferas de la vida, incluso en el lugar de trabajo aún estos derechos no están al alcance de todos y todas en el mundo.
La justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro los países y entre ellos. Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social universal representa el núcleo de su misión en la promoción del desarrollo y la dignidad humana.
La realidad actual adquiere diversos matices; la actividad humana altera los sistemas ecológicos de subsistencia. En varias tribunas, no solo en la geografía nacional, Fidel clamó preservar al planeta. Es necesario multiplicar su voz si queremos crear una prosperidad sostenible, si buscamos mejorar el bienestar humano y la equidad social, tenemos que reducir significativamente los riesgos ambientales, vamos a necesitar una nueva visión de la economía y del mundo, una visión que esté mejor adaptada a las nuevas condiciones que enfrentamos esas fueron sus lecciones por ello clamó tantas veces por el ahorro y uso eficiente de los recursos naturales.
La palabra de orden será el respeto a los límites del planeta, pues depende de las relaciones sociales y la justicia, a favor del objetivo final que es el bienestar humano real y sostenible, no sólo el crecimiento del consumo material pues se agotan los recursos del planeta.
La celebración del Día Mundial de la Justicia Social busca apoyar la labor de la comunidad internacional encaminada a erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social y la justicia social para todos.