Foto: Tomada de Internet
Reforestar es sembrar vida. Por esta razón, cada año se prioriza el cumplimiento de los planes de reforestación en San Antonio de los Baños.
No obstante, son variados los espacios y oportunidades propicias para plantar un árbol que aporte nutrientes al suelo, garantice una mejor circulación del oxígeno que respiramos y contribuya a reservar el medio ambiente de manera sostenible y equilibrada. La naturaleza lo pide, lo necesita y somos nosotros quienes debemos tomar mayor protagonismo al respecto.
En el municipio se desarrollan acciones de siembra de plantas ornamentales en patios familiares. Además, proyectos ecológicos como Guardianes de la Naturaleza apoyan la reforestación mediante la creación de jardines martianos en diferentes escuelas donde intervienen niños y jóvenes. Se siembran árboles y arbustos mencionados por José Martí en su Diario de campaña De cabo Haitiano a Dos Ríos en el Bosque Martiano del Ariguanabo. De manera general, son varios los ejemplos que respaldan el hecho de que aún se tiene conciencia de la importancia de pintar de verde el planeta Tierra.
Pienso que la reforestación también se evidencia en los viveros de frutales, una de las líneas priorizadas del Movimiento de la Agricultura Urbana, Suburbana y familiar. Además de cosechar frutas frescas para su posterior comercialización o conservación en la industria, estos árboles frutales favorecen la diversidad.
Pequeñas posturas se siembran con el objetivo de desarrollar los viveros con variedades prácticamente desconocidas por las nuevas generaciones, por ejemplo, el maracuyá, el anón o la guanábana.
En mi criterio, los frutales son plantas forestales, perennes, que ayudan a mantener la fertilidad de los suelos. Además, al ocupar espacios que aunque a veces son reducidos como pequeñas parcelas o huertos brindan la sombra necesaria para proteger a otras plantaciones.
Por todo lo anterior concluimos con la certeza de que la reforestación es una actividad de vital importancia para la sostenibilidad de la vida, con un notable impacto en el medio ambiente pues los árboles se consideran los pulmones del planeta.

