La Peña de Raulito cumple 23 años de lozanía y vitalidad. Sin dudas, es el más popular y reconocido espacio que cada mes realiza la cultura en San Antonio de los Baños.
En el agobiante y deprimido marzo de 1994, pleno “período especial”, Raúl Hernández Montanarro acometió un proyecto desconcertante: de lujo por el elenco de artistas que presentaba y optimista como no podría imaginarse, todo bajo el dinamismo de su conducción y dirección artística.
Su carisma de comunicador y animador, la estrecha relación con el público y la cuidadosa combinación de géneros y creadores participantes, son el secreto de tan sostenido éxito.
La Peña de Raúlito o mejor dicho “Un artista, un té, un poeta y algo más…” no surgió de la nada. Recogió la experiencia del trabajo comunitario realizado por el artista. Primero en el Museo de Historia y luego en otras instituciones del Ariguanabo, unió y fomentó un público multitudinario, que colmó el movimiento que hoy se expresa en los Festivales de Boleros de Oro, de música ariguanabense y un sinnúmeros de galas, espectáculos y homenajes artísticos, que rebasan la Villa del Humor para trasladarse a Bejucal, Güira de Melena, Artemisa o la capital del país. Muchos antes, Raulito se había iniciado en el movimiento de aficionados al teatro, alternó con diversas agrupaciones (entre ellas, Blanca Becerra de Bejucal) y recibió una formación como director artístico.
Sin embargo, Raúl Hernández Montanarro (San Antonio de los Baños, 1953) es economista de profesión. Por contradictorio que parezca, arte y economía son su razón de ser. Luego de su jornada laboral como económico en la Empresa Comercializadora del Libro, se entrega con fervor a la promoción cultural, la música y el espectáculo. La sinceridad lo convierte en un artista genuino. Es miembro de la Uneac en Artes Escénicas y un promotor de pura sepa cuya mayor virtud es la comunicación con el público, movilizar y emocionar a todos. No es nada sencillo construir y sostener un espacio por 23 años. Batallar contra las carencias materiales y técnicas y vencer la abulia de quienes vuelven la espalda al trabajo comunitario o al arte… Toda acción cultural es un doble reto: el artístico y el organizativo.
Por eso es de festejar el éxito de Raúl Hernández y su peña: en lo cultural y lo social.O para traducirlo en cifras: 276 encuentros, con casi 4 mil 140 artistas y más de 60 mil 800 espectadores asistentes.
¡Se dice fácil, eh!

