Por la unidad de todos los latinoamericanos y caribeños, la prosperidad hacia un mismo destino económico, político y financiero y la defensa de un continente que resulta nuestra casa grande sesiona desde hoy y hasta mañana, la Quinta Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, (CELAC) en Punta Cana, República Dominicana.
Cuba va a esta cita con la expectativa de contribuir al fortalecimiento de la Comunidad fundada en el 2011 y por esa vía, al de la unidad dentro de la diversidad de género y raza, que distingue a los nativos de esta parte del mundo.
Este evento constituye una oportunidad para continuar trabajando a favor de la concertación política, la unidad y la integración latinoamericana y caribeña, en beneficio de nuestros pueblos. Así se pone de manifiesto el valor y la necesidad de reforzar el principio de seguir siendo una sola patria, desde el Río Bravo hasta la Patagonia.
Entre los temas que abordará esta Quinta Cumbre de la CELAC encontramos el que busca asegurar la paz en la región, a partir de los preceptos recogidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptados en la Segunda Cumbre de la CELAC, efectuada en La Habana en 2014.
También estará presente el tema de conseguir que todos los Estados del mundo, se rijan por los postulados en sus relaciones con América Latina y el Caribe, incrementar la solidaridad con Venezuela, en defensa de su libre autodeterminación, su soberanía y la paz de su país.
Buscar que cese la intromisión y la injerencia de otros estados en los asuntos internos de nuestras naciones y terminar de una vez y por todas con el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por los gobiernos de Estados Unidos a Cuba. Estos temas ocupan gran parte de la agenda de trabajo en las sesiones de hoy y mañana.
La CELAC cuenta entre sus más grandes desafíos con la erradicación de la pobreza, el hambre y las desigualdades. Además, mantiene un trabajo estable en el cimiento de la diversidad, para un desarrollo sostenible, donde traza estrategias regionales que permiten cubrir las necesidades comunes.
Las naciones caribeñas requieren de una atención diferenciada en su condición de “Pequeños Estados Insulares en Desarrollo”, lo que agrava la vulnerabilidad, ante los devastadores efectos del cambio climático y los desastres naturales.
Esto lleva a la CELAC a jugar un papel determinante en el derecho de los Estados y dotarse soberanamente de sus propios regímenes políticos, económicos y sociales. Algo que se viene logrando con el esfuerzo de todos.
Las extraordinarias potencialidades con que cuenta el continente, deben ser aprovechadas mucho mejor y de manera integrada, por ser los países latinoamericanos y caribeños la tercera potencia económica a nivel mundial. Somos como continente la zona con la segunda mayor reserva petrolera, la mayor biodiversidad del planeta y una alta concentración de los recursos mineros globales.
La América de todos, la que soñaron Bolívar, San Martín, José Martí y Benito Juárez, crecerá ante los ojos del mundo con unidad, sentido de pertenencia y amor propio.
Crecerá porque en el proceder de sus líderes viven las ideas de Fidel Castro y Hugo Chávez. Hoy les toca a nuestros presidentes, levantar una vez más la bandera de la unidad latinoamericana. Raúl Castro, Rafael Correa, Juan Manuel Santos, Nicolás Maduro y Evo Morales, entre otros, tendrán la vanguardia en la sagrada misión de lograr que la América sea solamente de sus hijos, libre e independiente.