Tardó, pero se hizo justicia

Oscar López Rivera. Foto InternetOscar López Rivera. Foto InternetYa todo está listo. Se espera con ansiedad su llegada al suelo Patrio. Estará junto a su nieta en lo que para él será el primer cumpleaños, sí tardó, pero se hizo justicia. Después de años de encierro Oscar López Rivera llegará a tierra puertorriqueña y como lo prometió besará el suelo por el que con la voluntad de los héroes se mantuvo fiel y digno en la cárcel donde se encontraba condenado a 70 años, por una causa: luchar por la independencia de la Isla caribeña.

Oscar López Rivera, nacido en 1943 en Puerto Rico, es un líder independentista que fue encarcelado en Estados Unidos desde hace 36 años. López es veterano de la Guerra de Vietnam, en la que fue condecorado por su valor en combate. Al regresar a Chicago, se integró a la lucha por los derechos del pueblo puertorriqueño y participó en actos de desobediencia civil y militancia pacífica.

En 1976 se integró a la lucha clandestina en favor de la independencia de Puerto Rico como miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional. En 1981 fue capturado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) acusado de "conspiración" y por su militancia en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional.

Al momento de su captura, reclamó para sí la condición de "Prisionero de Guerra", amparado en el protocolo primero de la Convención de Ginebra de 1949. El protocolo de Ginebra ampara a Oscar López por ser una persona detenida en conflicto y lucha contra la ocupación colonial.

Estados Unidos no reconoció la exigencia de López Rivera y lo condenó a 55 años de prisión. Tras un supuesto intento de fuga, la sentencia aumentó a 70 años de cárcel, 12 de los cuales los purgó en aislamiento total. A pocos días de entregar su mandato el Presidente Barack Obama dicta el indulto que miles de hombres y mujeres de todas las latitudes llevaban años pidiendo.

Pienso que la justicia tardó pero este hombre que entró joven a una prisón y hoy sale peinando canas siente el orgullo infinito de no haber cedido a presiones ni chantajes. Ratifica como el primer día su amor infinito hacia Puerto Rico. Una vez más triunfa la verdad y el amor, las ideas no mueren, hombres como Oscar López Rivera llevan la estirpe de los patriotas.