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La Asociación Estudiantil Ariguanabense (AEA) fue fundada en 1948 y desempeñó un importante papel en la lucha contra la tiranía en el municipio. El movimiento estudiantil se reestructura y elige una dirección más radical, convirtiéndose en una organización revolucionaria y de combate contra el régimen.
Con la aparición de su órgano oficial, la revista Vocero de la AEA, a partir del 12 de abril de 1952, contó con un importante medio de lucha. En sus páginas se destaca la denuncia contra la concesión del Acueducto, el aumento del precio del agua y el transbordo obligado de los pasajeros de ómnibus en Santiago de las Vegas. Se hicieron eco también de la lucha contra el juego y a favor de convertir la Base Aérea en un aeropuerto internacional. Las actividades por el natalicio de José Martí en la localidad se convirtieron en tribuna contra la tiranía. La Asociación presentó la obra Abdala y efectuó una manifestación de calle. Se colocó un crespón de luto en el busto del Apóstol en el Parque Central y se le depositaron flores rojas en lugar de las blancas. También se celebró un acto en el Cine Casino donde usó de la palabra Miguel Valdés, destacado dirigente obrero y comunista.
Con la colocación frente al Ayuntamiento de un ataúd, que simbolizaba la muerte de la Constitución de 1940, se inició el acto de repudio a los que se habían plegado al cuartelazo del 10 de marzo. En todas estas actividades se mezclaban estudiantes, militantes del Partido Socialista Popular, Ortodoxos y la juventud en general, expresando la efervescencia revolucionaria que comenzaba a desencadenarse.
La maduración política de la AEA y su influencia en la lucha contra la tiranía tiene su máxima expresión cuando al fundarse el Movimiento 26 de Julio en la localidad, tres de los integrantes del ejecutivo, incluyendo al Coordinador, eran miembros de la organización estudiantil.

