Mambises. Foto tomada de internetAunque parezca exageración de la televisión cubana, la orden: “¡Corneta, toque usted a degüello!”, era muy temida por las tropas españolas. Ese bocadillo es uno de los más estremecedores de los dibujos animados de Elpidio Valdés. Pero… ¿Quién fue el creador de ese toque? ¿Qué otras frases populares de los insurrectos llegan hasta nuestros días?
Eduardo Agramonte Piña formó parte del grupo de médicos, farmacéuticos y odontólogos que prestaron sus servicios en el campo insurrecto. Su quehacer no se limitó exclusivamente en el orden profesional, sino que trascendió también en el militar. Alcanzó el grado de coronel y ocupó diversos cargos en el gobierno de la República en Armas. Se destacó como compositor y fue autor del toque a degüello que entonaban las tropas cubanas en sus cargas al machete. Murió en combate, el 8 de marzo de 1872. En su carta testamento expresaba la voluntad de una patria mejor para sus hijos: “Las bases que deseo den a la educación de mis hijos son el amor sin límites a la justicia y a la verdad”.
Otro camagüeyano, Jesús Valdés Urra, acuñó una frase que hoy resulta común en cualquier discusión. Conocido como Chicho Valdés, estuvo propuesto por el Presidente Céspedes para el grado de General. Fue un hombre de amplia cultura y una figura popular en el ejército mambí. Orador espontáneo y talentoso. Abolicionista tenaz, pronunció un solo discurso durante los debates de la Asamblea de Guáimaro, en el que, al criticar duramente las prolongadas intervenciones que allí se sucedían, sentenció: “Caballeros: peleen y no hablen tanto”. Murió en la manigua el 6 de diciembre de 1870. Así eran nuestros insurrectos cubanos: originales y tajantes.

