Foto tomada de internet.Los estudios de Historia Universal nos acercan a hechos, procesos y personalidades destacadas durante los regímenes del Esclavismo, el Feudalismo y el Capitalismo. En la Historia de Cuba, esas formaciones económico-sociales no se distinguen claramente en el tiempo.
El feudalismo cubano comienza, según algunos estudiosos, con la creación de Santa María del Rosario, Bejucal, Jaruco y San Antonio de los Baños. Esos señoríos, creados en el siglo XVIII, con jurisdicción propia, dieron origen a la fundación de villas en lugares estratégicos. Jaruco y Bejucal surgieron en los caminos de La Habana. Otros como Santa María del Rosario, fueron ensayos de repartos urbanos, donde la tierra era de escaso valor y existían aguas medicinales. Ostentaron sus fundadores títulos de Castilla. Con el derecho de llevar la vara de la justicia, nombraron alcaldes y regidores por dos generaciones e hicieron posible la colocación y venta de solares.
En San Antonio de los Baños, su fundador, el marqués de Cárdenas de Monte Hermoso, contribuyó al embellecimiento de la villa, con la construcción de puentes y vías de comunicación. Fomentó en sus terrenos los cafetales con emigrados franceses, convirtiéndola en un importante centro cultural. Aumentó la población de su jurisdicción, logrando que se establecieran numerosas familias de La Habana, que resultaron benefactoras del pueblo y creadoras de nuevas fuentes de riqueza. Con el tiempo se convirtió la jurisdicción de San Antonio en una de las más ricas y prósperas de la isla de Cuba.