Tabernas del Ariguanabo (Final)

Taberna del Tío Cabrera. Foto tomada de internetTaberna del Tío Cabrera. Foto tomada de internet Destinadas a proveer alimentos, bebidas y cobija a los transeúntes, proliferaron las tabernas en la Cuba colonial, a las orillas de los caminos. Esos establecimientos dieron lugar en diversas ocasiones a la formación de pequeños caseríos y asentamientos. Tal es el caso de San Antonio de los Baños. En esta villa cobraron significación las tabernas del Tío Cabrera, la del Rey y la de la Punta de Rosa.

A mediados del siglo dieciocho con la extracción de maderas preciosas para la construcción de barcos, aumentó el tránsito por el Camino Real de Vuelta Abajo o camino de La Habana. Esto determinó el establecimiento de una taberna para ofrecer licores y alojamiento a quienes por allí transitaban. Se llamó Taberna del Rey, pues las obras que realizaban los labriegos que transitaban por allí eran para el monarca español. Esta taberna, dio nombre al barrio que después fue designado como Govea, y durante la guerra de independencia fue reducida a cenizas.

La existencia de la Taberna de la Punta de Rosa es anterior a la fundación de la Villa. Estaba situada en el camino de Vuelta Abajo, en el lugar donde convergen los caminos de Güira de Melena y Alquízar. El establecimiento además de la venta en el mostrador, contaba con habitaciones, fonda, valla de gallos, alquiler de caballos y otros servicios al viajero. Varios de los personajes ilustres que visitaron San Antonio durante el siglo diecinueve se alojaron en esa taberna. Su Ceiba desapareció bien entrado el siglo veinte y el pozo se conserva tapiado, pues por él pasa la corriente subterránea del río.