''Adiós...''

Decir adiós generalmente implica dejar atrás recuerdos, añoranzas, supone refugiarse en la esperanza de que el mañana será mucho mejor, e indiscutiblemente provoca sentimientos de nostalgia ante lo vivido y todo lo que nos falta por hacer.

 

Así es la vida, puertas se cierran y otras se abren, algunas oportunidades se balancean lentamente, para que puedan atraparse, otras pasan rápido, fugaces y es necesario el valor para arriesgarlo todo y dar un paso hacia adelante. Hoy, estamos al inicio de un nuevo año, diremos adiós al 2016 con la añoranza de que los próximos doce meses nos traigan la salud, necesaria para cumplir todos nuestros objetivos.

Son días de celebración estos últimos, pero indudablemente, diferentes a los de etapas anteriores. Cuba aún llora la pérdida física del Comandante Fidel Castro, y por ello este fin de año no se escucha la algarabía, la música en espacios públicos, incluso muy dentro de algunos hogares ha bajado el volumen para rendir tributo modestamente al líder de la Revolución.

Arribar al primero de enero, solamente aquí, en esta tierra, es motivo de celebración por doble causa. Es el símbolo de que hemos vivido un año más, en compañía de seres queridos, amigos, compañeros de trabajo que nos acompañan a diario…pero también significa que Cuba mantiene vivas las conquistas de la obra revolucionaria, a 58 años de aquel 1959.

 

Pienso, que cada ariguanabense, cada cubano celebrará a su manera este fin de año…no faltará seguramente la comida criolla, la sidra o el vino para brindar en familia a la medianoche, ni los besos y abrazos entre hermanos, tíos, padres y esposos… algunos despedirán el año viejo con un muñeco relleno de aserrín, original, distinto, que arderá cuando el 2016 ya se haya marchado… Y aunque Fidel no esté físicamente, estoy segura de que muchos le dedicarán un pensamiento, un gesto de agradecimiento, por haber contribuido a que cada año, haya sido próspero o difícil, vivir en Cuba sea un verdadero privilegio.