Sin fronteras

                                                 Método cubano de alfabetización ''Yo, sí puedo''. Foto tomada de internet Método cubano de alfabetización ''Yo, sí puedo''. Foto tomada de internet Desde el triunfo revolucionario de 1959, Cuba abrió sus brazos a la educación, no solo para los nacionales, sino para los de más allá de sus fronteras. Durante todos estos años, miles de jóvenes de la región y de otros lugares cursan estudios en Cuba en diversos niveles de enseñanza. También gracias al método cubano de alfabetización Venezuela, Bolivia y Nicaragua se sumaron a Cuba como territorios libres de analfabetismo.

Cuba se toma muy en serio el tema de la educación. Se convirtió en una prioridad después de que Fidel Castro liderara el triunfo de la Revolución en 1959. La educación ayudó a que el país se deshiciera de la etiqueta que le habían impuesto de ser el territorio más desigual del Caribe hispánico durante los periodos coloniales y postcoloniales de principios del siglo XX. Las bases del nuevo orden social y socialista de Fidel se fundamentaban en la idea común de que solo una educación de calidad podría acabar con la grave situación de pobreza, ignorancia y subdesarrollo que sufría el país.

Cuba tiene mucho que enseñar en lo que a priorizar y reformar el sistema educativo se refiere. Su enfoque educativo ha contribuido al cambio social. Los métodos que utilizan se respetan y se emplean fuera de sus fronteras. Hasta 2010, su método de alfabetización se había adoptado en 28 países de América Latina, el Caribe, África, Europa y Oceanía, Este programa ha ayudado a formar a millones de personas sin escolarizar.

El firme compromiso del Gobierno cubano con respecto a la educación es innegable. La relativamente situación económica de nuestro país hace que los triunfos educativos sean todavía más sorprendentes. Los logros no son fruto de milagros o coincidencias. Son el resultado de años de esfuerzo, de trabajo, de sacrificio, de cumplir compromisos y de solidaridad.